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Damos un repaso a la histórica marca Tudor, la hermana pequeña de la mítica Rolex. En próximos post de nuestra sección de relojes os presentaremos los diferentes modelos que confeccionan el catálogo (precios) actual de los relojes Tudor.

Hablar sobre la historia de los relojes Tudor, es hablar sobre la historia de Rolex . Muchos de vosotros conoceréis la vinculación entre ambas marcas, aún así con este artículos pretendemos profundizar mejor en la historia de Tudor , despejando mitos y falsas creencias.

Hans Wildorf

Empecemos por el principio y eso significa remontarnos a 1905, fecha de la fundación de Rolex. Contradiciendo la creencia de los no iniciados en el mundo Rolex, la marca no se funda en Suiza si no que nace en Inglaterra. No será hasta 1908, tres años después de su creación, cuando Hans Wildorf , su fundador, decida registrar el nombre de Rolex en Chaux-des-Fonds,Suiza. Aún así, la marca no se trasladará a Ginebra hasta 1920.

Cuándo y por qué nace Tudor y el significado de su nombre:

Tudor nace en 1946 y el nombre se debe a la dinastía monárquica de los Tudor, rememorando así el pasado Inglés de la marca Rolex.

El por qué decide Rolex crear esta segunda marca es un poco incierto, pero en principio es ofrecer relojes de alta calidad a precios más ajustados que los Rolex. Para lograr este objetivo deciden cambiar la estrategia de producción y los relojes Tudor empiezan a montar maquinarias tipo Fleurier 350 para más tarde cambiar a calibres fabricados por Ebauches SA – ETAsa , a diferencia de los modelos de Rolex que utilizan maquinarias manufacturadas por la propia Rolex.

He aquí un primer mito aclarado: Tudor nunca llega a montar maquinarias Rolex. La principal causa de la confusión se debe a la similitud entre los rotores de los calibres Rolex y los de Tudor.

Sobre su logo:

El primer logo que utilizó en los relojes Tudor estaba basado en el que es el emblema heráldico de Inglaterra, La Rosa Tudor . Hasta 1960 no se empezó utilizar lo que es el actual emblema de la marca.

relojes tudor rolex relojes tudor rolex: logo actual

Sobre la corona y el brazalete:

Los diferentes modelos de Tudor (aproximadamente hasta 1990) utilizaban coronas y brazaletes con el logo de Rolex impreso. Este dato remarca el especial mimo que siempre ha tenido Rolex por su hermana pequeña Tudor

brazalete relojes tudor-rolex corona relojes tudor-rolex

Modelos hermanos entre Rolex y Tudor:

Otro de los elementos distintivos de los relojes Tudor, que les vuelven acercar a su hermana mayor Rolex, es la utilización de las cajas Oyster. Las sinergias entre ambas marcas son evidentes, solo hace falta que hagamos una pequeña comparativa entre algunos de los modelos más famosos de ambas marcas. En este caso nos vamos a centrar en los dos modelos más icónicos de Rolex y Tudor, el Submariner:

Rolex Tudor Submariner

Comprartiva entre Tudor Submariner y Rolex Submariner

Modelos míticos en la historia en Tudor:

Como toda buena marca que se precie, dentro del catálogo histórico de Tudor podemos encontrar algunos modelos de relojes que con el paso del tiempo se han convertido en verdaderos mitos. Este es el caso del Tudor Chronograph Monte Carlo y el del Tudor Ranger, ambos son comparados habitualmente con los también míticos el Rolex Daytona “Paul Newman” y el Rolex Explorer II “Steve McQueen” .

Tudor Monte Carlo Tudor Ranger 2

Tudor al día de hoy, el renacimiento de la marca

El constante crecimiento del mercado relojero de lujo a nivel mundial, ha servido para que desde Rolex se planteara el re-lanzamiento de la marca Tudor.

Hoy en día encontramos modelos de carácter marcadamente deportivo y juvenil, intentando desvincular la imagen de Tudor como la “versión barata” de Rolex. Este planteamiento está sirviendo para que Tudor experimente con diseños más atrevidos intentando llegar a un mercado más joven que poco a poco se va introduciendo al mundo relojero. También hay que destacar el gran esfuerzo que está realizando para captar al público femenino, con una amplia colección de relojes pensados para ellas.

Enlaces utilizados para redactar el reportaje:

Tudor Submariner 7922

Los Tudor Submariner cuentan con más de cuarenta años de historia. Han evolucionado a la par que su “hermano” mayor, el Rolex Submariner, y ciertamente tienen poco que envidiarle. Han contado con más simpatizantes que detractores, aunque hay quien los tilda de Rolex de segunda. A pesar de ello hay que reconocer que tras la marca Tudor se esconden unos estándares de calidad al nivel de Rolex. A día de hoy y tras la fiebre generada por los Rolex deportivos vintage a principios de los años 2000, los coleccionistas empezaron a prestarle atención a los Tudor Submariner como la opción tangible. En la actualidad, estos relojes, aunque a diferentes precios que Rolex, llaman la atención a coleccionistas y amantes de los guardatiempos con igual afán que a su hermano de la corona. A continuación os dejamos con una leyenda del submarinismo profesional.

Su fundador: Hans Wildorf

A pesar de su origen alemán como ya explicamos aquí, Hans Wildorf, influenciado por sus años de estancia en Londres, crearía también la marca Tudor, en honor a la dinastía inglesa de los Tudor y con la voluntad de ofrecer al público relojes de calidad a precios más asequibles.Durante sus más de cincuenta años de historia, Tudor ha creado más de veinte modelos distintos de Submariner y han sacado provecho de las mejoras y modificaciones de su “hermano” mayor, el Rolex Submariner. Además han sido proveedores de la Marina Francesa y aunque su fisonomía y modelos no hayan variado demasiado desde los años sesenta sí se han sabido adaptar a las exigencias de su público. Vamos a desgranar toda esta historia de manera que sea de fácil digestión, para eso estamos nosotros.

Su aparición: la década de los 50 y la referencia Tudor Oyster Prince 7922

El primer modelo fue lanzado en 1954 con una fisonomía muy similar al Rolex Submariner de 1953. Fue el modelos 7922 con caja sin protección de la corona y con bisel giratorio bidireccional. La manecilla de las horas ya era tipo “Mercedes”. En el modelo más primitivo tanto la corona como fondo eran roscados y el cristal de material acrílico. Su hermeticidad estaba garantizada hasta los 100 metros.

Tudor Submariner 7922

Tudor Submariner 7922

La Tudor Oyster 7923 – sencillamente la referencia más exitosa a nivel de coleccionista.

Esta segunda referencia es de las raras de verdad, la 7923. Apareció en 1955, y era bien diferente de la predecesora por varios motivos, y ahí esta su status de «reloj importante». Pero, ¿qué tiene de raro este reloj? Nada más y nada menos que la única referencia de la historia de Montres Rolex SAcon calibre MANUAL (incluye a Tudor Submariner y Rolex Submariner). Si os fijáis en la inscripción a las 6h, no aparece ni selfwinding ni rotor, y el esquema de metros es en color rojo. Otro detalle interesantísimo es que las agujas son ya no son tipo «Mercedes»sino que tiene el estilo bastón.

Un reloj que pasará a la historia por ser el que provocara que fuese el reloj Tudor más caro jamás vendido públicamente (sin ninguna casa de subastas por medio ni dealer alguno). Fue en eBay, y se vendió por $99.999. Pero no sólo eso, este reloj fue la inspiración del Black Bay 7923 «Unique piece» que se subastó en 2015 en la Only Watch del citado año. Nada más y nada menos que por $350.000. Y es que tener la posibilidad de comprar un reloj desarrollado por los ginebrinos en calidad de pieza única es algo muy inusual.

Tudor Submariner 7923

Tudor Submariner 7923

El Tudor Submariner 7924 o «Big Crown»

En el modelo posterior, el 7924, la corona roscada aumentó de tamaño (grabada brevet) y el nivel de resistencia se elevó hasta los 200 metros. Este último nivel se mantendrá como máximo en todos los modelos Tudor Submariner. Lo que le da a esta referencia cierto glamour intrínseco de primero. Es además interesante como se le cambia el cristal y se opta por un plexiglas estilo tropic con forma abombada para aguantar más exitosamente las presiones a las que se veía sometido. Es un reloj que vuelve a las agujas «Mercedes» y además marca en el bisel los 15 primeros minutos, algo que los anteriores no tenían.

Tudor Submariner Small Crown ref. 7924

Tudor Submariner Small Crown ref. 7924

Calibres: la gran diferencia con su homónimo de Rolex.

Todos ellos equipaban bisel negro bidireccional sin sistema de trinquete y lucían en su
esfera negra la Rosa como símbolo de la marca y emblema de los Tudor. En su interior latía un calibre Tudor 390 (excepto el 7923) con 17 rubís derivado del calibre Valjoux 722. El brazalete, ribeteado, estaba fabricado en acero como el que equipaba a los primeros Rolex Submariner.

Calibre Tudor Submariner 7922

Calibre Tudor Submariner 7922

En el año 1959 aparece lo que para muchos es un sinónimo de la robustez de las cajas de los relojes deportivos, ya sea para submarinismo, como para cualquier tipo de actividad dinámica. Se trata de los protectores de la corona. O sea, esos dos extensiones de la caja para resguardar la corona. Aunque para nosotros pueda parecer alguna cosa nimia, estamos hablando de que este detalle te puede salvar un reloj del desastre. El resto de componentes se mantenía: manecillas, cristal, ausencia de calendario, cristal de hesalite y seguía viéndose en la esfera Rotor Self-winding y la rosa como símbolo de la marca. A continuación os dejamos con la foto del reloj en cuestión y el detallazo del «guardacoronas». En próximas semanas os traeremos la evolución de este reloj en los años 60. Una década con varias transformaciones tanto de calibres como de concepción general de la referencia.

Tudor Submariner 7928 "Crown Guards"

Tudor Submariner 7928 «Crown Guards»

 

 

Wristshot Tudor Heritage Black Bay S&G

Tudor introduce un nuevo modelo en la colección Black Bay con motivo del 60 aniversario de su primer reloj de submarinismo. En esta versión el Heritage Black Bay se presenta en combinación de acero y oro amarillo, y recibe el nombre de S&G por las siglas en inglés de “Steel & Gold”.

El Heritage Black Bay S&G mantiene las líneas y proporciones clásicas de un reloj de submarinismo Tudor pero introduce dos cambios significativos respecto al resto de referencias de la colección: El uso de un metal noble, el oro, y la ventanilla de fecha a las 3h.

Tudor Heritage Black Bay S&G con correa de piel marrón

El mecanismo que impulsa al reloj es una variante del primer calibre manufacturado por Tudor que ha sido desarrollada específicamente para este modelo. Se trata de un movimiento de remonte automático que ofrece 70 horas de reserva de marcha y recibe la certificación oficial del Control Oficial Suizo de Cronometría (COSC).

Protegiendo al calibre de cualquier inclemencia, la caja del Tudor Heritage Black Bay S&G ofrece una hermeticidad garantizada hasta 200 m. Lo que le convierte en una herramienta cualificada para el submarinismo profesional. El bisel con disco anodizado negro y la corona son de oro amarillo.

Tudor Black Bay S&G - Bisel y Corona de Oro

El brazalete de acero con recubrimiento de oro amarillo también merece una mención especial. Su diseño se inspira en los brazaletes remachados de la marca fabricados en las décadas de 1950 y 1960. Estos brazaletes eran reconocidos por tener las cabezas de remache para fijar los eslabones visibles en un lateral. Los eslabones también tenían una estructura escalonada. Estos dos detalles estéticos se integran en el brazalete del modelo Heritage Black Bay S&G, que también se beneficia de métodos de fabricación más modernos para conseguir eslabones más sólidos.

Eslabones de oro del brazalete Tudor

El reloj Tudor Heritage Black Bay S&G también se ofrece con correa de piel envejecida. Tanto la opción de acero/oro como la de piel incluyen una correa adicional de tejido marrón confeccionada de modo artesanal con la técnica Jacquard.

tudor blackbay sg luminova

Como mandan los cánones de los relojes de buceo, los índices están recubiertos de material luminiscente Superluminova para garantizar una perfecta legibilidad.

tudor-black-bay-chrono

Tudor tenía más que claro el guión para Baselworld este año. Sencillo; Black Bay, Black Bay y Black Bay. Un nuevo modelo con bisel de acero, otro en acero y oro, un tercero con bisel fijo (como el Black Bay 36 pero de 41 milímetros) y un cuarto, el que nos ocupa hoy; un cronógrafo, el nuevo Tudor Heritage Black Bay Chrono.

Un modelo que sorprende tanto porque, a priori, no entraba en ninguna quiniela que Tudor ampliara su familia Black Bay con un cronógrafo, como por la colaboración de Breitling en el desarrollo del calibre manufactura MT5813, basado en el calibre Breitling B01, con 70 horas de reserva de marcha y certificado COSC.

tudor-black-bay-baselworld

El nuevo Heritage Black Bay Chrono mezcla en una sola pieza la tradición de relojes de buceo de Tudor, junto con otra de sus especialidades, los relojes vinculados al mundo del motor. Así, nos encontramos a una estética que mantiene la de la línea Black Bay, con una caja de 41 milimetros, su habitual corona con la icónica flor de la manufactura y las todavía más icónicas agujas snowflake, todo ello combinado con las funciones habituales de un cronógrafo.

Cuenta con un pequeño segundero ubicado a las 9 horas, un contador de 45 minutos situado a las 3 horas, y una ventana de fecha a las 6 horas. Somos fans declarados de las agujas snowflake, pero quizás en este modelo dificulten la lectura de los cronos. Para el bisel, Tudor se olvida del aluminio habitual en los Black Bay y recurre al acero con escala taquimétrica.

tudor-black-bay

Los pulsadores se inspiran en la primera generación de cronógrafos de Tudor, y el detalle en la esfera de ‘200m=660ft’ en rojo, sólo hace que aportar un aire todavía más vintage al conjunto, algo que también ha hecho Rolex con su nuevo Sea-Dweller.

Se presenta tanto con brazalete de acero con remaches como con correa de piel, y a ambas opciones les acompaña una correa textil, un habitual en los relojes Heritage de Tudor, que en esta ocasión recurre a la tela vaquera.

tudor-black-bay-chrono-baselworld

El precio de la versión con brazalete es de 4.770 euros y el de la versión con correa de piel es de 4.480 euros.

lookprueba

Camisa de Hackett. No podíamos empezar de una forma que no fuera con el básico entre los básicos; la camisa blanca, esa prenda que uno debe tener en su armario repetida tantas veces como sea necesario. Nunca sobran camisas blancas. Ésta de Hackett es éxito asegurado, y es que UK es a elegancia como Suiza es a relojería, mal que les pese a los italianos. Slim fit, cuello italiano (irónico, ¿no?) o cutaway pero sin pasarse y la calidad a la que nos tiene acostumbrados la marca.

Pantalones de Massimo Dutti. Massimo Dutti y yo nunca nos hemos llevado especialmente bien, pero reconozco que en los últimos tiempos ha sabido «renovarse» dentro de su estilo clásico de forma acertada. Quien no tenga problemas con los pantalones de tiro medio-alto acertará de pleno. El color es perfecto para este verano y su anchura es la suficiente para no pasar excesivo calor y la justa para no parecer un rapero.

Náuticos de Sebago. Llamadme purista pero en verano es difícil verme con algo en los pies que no sean náuticos de Sebago o mocasines de Tod’s. Son cómodos, sobre todo si recurrimos al nubuck, son versátiles y estéticamente no se les puede reprochar nada. Quien quiera una opción algo más fresca siempre puede recurrir a los modelos de tela de Sperry.

Gafas de sol de Persol. A día de hoy no hay gafas de sol más icónicas que éstas; las 714 edición limitada de Steve McQueen, que si no me equivoco va ya por su tercera edición. De todas las versiones disponibles, sin dudarlo me quedo con la versión en havana con cristal azul polarizado. Sublimes.

Cinturón de Anderson’s. Para empezar fuerte pensaba en recurrir a Hermès o Ferragamo, pero he acabado inclinándome por el clásico cinturón elástico trenzado. Para los que no conozcáis Anderson’s, es una de las marcas más populares y a la vez más económicas de Mr. Porter en lo que respecta a cinturones, y una de las que mejor se mueve en este tipo de modelos.

Reloj de Tudor. Heritage Black Bay, uno de los relojes que más hype acumula en foros y demás sitios relojeros, y no me extraña, sinceramente. A mí me ganó con esa estética de diver vintage con inscripciones e índices en dorado y lumen con aspecto envejecido. Además el bisel le aporta el toque de color justo y necesario. Particularmente me quedo con su versión con correa de piel con deployante. Por unos 2.500 euros me parece una opción muy a tener en cuenta, y lo mismo me pasa con su versión con bisel azul.

Camisa de Hackett. No podíamos empezar de una forma que no fuera con el básico entre los básicos; la camisa blanca, esa prenda que uno debe tener en su armario repetida tantas veces como sea necesario. Nunca sobran camisas blancas. Ésta de Hackett es éxito asegurado, y es que UK es a elegancia como Suiza es a relojería, mal que les pese a los italianos. Slim fit, cuello italiano (irónico, ¿no?) o cutaway pero sin pasarse y la calidad a la que nos tiene acostumbrados la marca. Pantalones de Massimo Dutti. Massimo Dutti y yo nunca nos hemos llevado especialmente bien, pero reconozco que en los últimos tiempos ha sabido «renovarse» dentro de su estilo clásico de forma acertada. Quien no tenga problemas con los pantalones de tiro medio-alto acertará de pleno. El color es perfecto para este verano y su anchura es la suficiente para no pasar excesivo calor y la justa para no parecer un rapero. Náuticos de Sebago. Llamadme purista pero en verano es difícil verme con algo en los pies que no sean náuticos de Sebago o mocasines de Tod’s. Son cómodos, sobre todo si recurrimos al nubuck, son versátiles y estéticamente no se les puede reprochar nada. Quien quiera una opción algo más fresca siempre puede recurrir a los modelos de tela de Sperry. Gafas de sol de Persol. A día de hoy no hay gafas de sol más icónicas que éstas; las 714 edición limitada de Steve McQueen, que si no me equivoco va ya por su tercera edición. De todas las versiones disponibles, sin dudarlo me quedo con la versión en havana con cristal azul polarizado. Sublimes. Cinturón de Anderson’s. Para empezar fuerte pensaba en recurrir a Hermès o Ferragamo, pero he acabado inclinándome por el clásico cinturón elástico trenzado. Para los que no conozcáis Anderson’s, es una de las marcas más populares y a la vez más económicas de Mr. Porter en lo que respecta a cinturones, y una de las que mejor se mueve en este tipo de modelos. Reloj de Tudor. Heritage Black Bay, uno de los relojes que más hype acumula en foros y demás sitios relojeros, y no me extraña, sinceramente. A mí me ganó con esa estética de diver vintage con inscripciones e índices en dorado y lumen con aspecto envejecido. Además el bisel le aporta el toque de color justo y necesario. Particularmente me quedo con su versión con correa de piel con deployante. Por unos 2.500 euros me parece una opción muy a tener en cuenta, y lo mismo me pasa con su versión con bisel azul.]]>

Novedad 2014 Tudor Heritage Black Bay

Nos encantan los Tudor milsub del pasado, nos encanta la nueva línea de Tudor desde hace unos años para acá y esta pieza que hoy os presentamos no será menos. Baselworld acaba de abrir sus puertas y este nuevo Black Bay nos ha dado una bienvenida como se merece.

El primer modelo de esta reedición conocida como Tudor Black Bay fue presentado en Baselworld 2012, como cubríamos en esta noticia. Este nueva versión sigue manteniendo las características de tamaño, maquinaria y detalles principales, excepto los acabados estéticos. A diferencia de la primera versión que llevaba un fondo casi chocolate, los marcadores estan bordeados en dorado y el bisel era burdeos. Este ha sido presentado con una esfera negra mate, un bisel azul noche, y unos marcadores plateados.

Tudor Heritage Black Bay con bisel azul

Muchos seguidores echan en falta que los puntos de las horas fueran cuadrados como el milsub, pero es que el original del 1954 los tenía también redondos. Un acierto en cualquier caso.

Novedad 2014 Tudor Heritage Black Bay

Nos encantan los Tudor milsub del pasado, nos encanta la nueva línea de Tudor desde hace unos años para acá y esta pieza que hoy os presentamos no será menos. Baselworld acaba de abrir sus puertas y este nuevo Black Bay nos ha dado una bienvenida como se merece.

El primer modelo de esta reedición conocida como Tudor Black Bay fue presentado en Baselworld 2012, como cubríamos en esta noticia. Este nueva versión sigue manteniendo las características de tamaño, maquinaria y detalles principales, excepto los acabados estéticos. A diferencia de la primera versión que llevaba un fondo casi chocolate, los marcadores estan bordeados en dorado y el bisel era burdeos. Este ha sido presentado con una esfera negra mate, un bisel azul noche, y unos marcadores plateados. Tudor Heritage Black Bay con bisel azul Muchos seguidores echan en falta que los puntos de las horas fueran cuadrados como el milsub, pero es que el original del 1954 los tenía también redondos. Un acierto en cualquier caso.]]>

Tudor sigue dando pasos de gigante en la reinterpretación de la basta historia de la marca de la rosa presentando nuevos modelos de relojes inspirados en diseños de los años 70. Esta estrategia de marca, en lugar de ser una losa insalvable para los actuales diseñadores,  está siendo un éxito si tenemos en cuenta las tan positivas críticas por parte de los aficionados.

Si hace una semana os hablábamos de la otra gran novedad de 2013 de la firma, el Fastrider Black Shield, ahora es el turno del nuevo Tudor Heritage Chrono Blue «Montecarlo», un reloj con un apellido ilustre heredado del modelo original de los años 70 actualmente muy cotizado entre los coleccionistas.

La idea principal del reloj Tudor «Montecarlo» es evocar la vida a las orillas del Mediterráneo, marcando glamour y desenfado a partes iguales. La presencia del color azul sobre el bisel y la esfera le da un toque marino, mientras que el cronógrafo le confiere ese punto racing que tanto gusta entre los amantes de la relojería deportiva.

La esfera es de diseño limpio y los contadores en forma trapezoidal la elevan a un espacio estético donde sólo los clásicos pueden llegar. Los colores han sido tratados con el máximo respeto por la tradición, ejemplo de ello es que la tonalidad del azul es la mismo que el del reloj original del año 1973.

La caja de 42 mm le convierte en un reloj absolutamente versátil, comedido pero con presencia. Está preparada para resistir la presión hasta 150 metros de profundidad, en parte gracias a que los pulsadores van enroscados (como en el modelo original). Uno de los pocos detalles diferenciadores es la forma de las agujas horaria y minutera.

Galería de fotos (Haz click):

Si bien, como hemos visto, todos los códigos estéticos que han contribuido al reconocimiento histórico del modelo se mantienen, el Taller de estilo Tudor ha añadido numerosos toques de modernidad para actualizar de nuevo el espíritu icónico de la marca.

El Tudor Montecarlo se ofrece con un juego de correa textil tipo NATO y brazalete metálico con cierre automático.

Más información: Tudor

Disclaimer:  La publicación de este vídeo está patrocinado por Tudor. La firma de relojes nos ha dejado total libertad editorial para confeccionar el contenido de este artículo. Los editores de Tiempo de Lujo nos hacemos responsables de las opiniones expresadas en todos nuestros artículos y nunca publicaríamos una opinión favorable sobre una marca o reloj si no estuviéramos totalmente de acuerdo.

Tudor sigue dando pasos de gigante en la reinterpretación de la basta historia de la marca de la rosa presentando nuevos modelos de relojes inspirados en diseños de los años 70. Esta estrategia de marca, en lugar de ser una losa insalvable para los actuales diseñadores,  está siendo un éxito si tenemos en cuenta las tan positivas críticas por parte de los aficionados. Si hace una semana os hablábamos de la otra gran novedad de 2013 de la firma, el Fastrider Black Shield, ahora es el turno del nuevo Tudor Heritage Chrono Blue «Montecarlo», un reloj con un apellido ilustre heredado del modelo original de los años 70 actualmente muy cotizado entre los coleccionistas. La idea principal del reloj Tudor «Montecarlo» es evocar la vida a las orillas del Mediterráneo, marcando glamour y desenfado a partes iguales. La presencia del color azul sobre el bisel y la esfera le da un toque marino, mientras que el cronógrafo le confiere ese punto racing que tanto gusta entre los amantes de la relojería deportiva. La esfera es de diseño limpio y los contadores en forma trapezoidal la elevan a un espacio estético donde sólo los clásicos pueden llegar. Los colores han sido tratados con el máximo respeto por la tradición, ejemplo de ello es que la tonalidad del azul es la mismo que el del reloj original del año 1973. La caja de 42 mm le convierte en un reloj absolutamente versátil, comedido pero con presencia. Está preparada para resistir la presión hasta 150 metros de profundidad, en parte gracias a que los pulsadores van enroscados (como en el modelo original). Uno de los pocos detalles diferenciadores es la forma de las agujas horaria y minutera. Galería de fotos (Haz click): [gallery columns="4" ids="5339,5337,5338,5340"] Si bien, como hemos visto, todos los códigos estéticos que han contribuido al reconocimiento histórico del modelo se mantienen, el Taller de estilo Tudor ha añadido numerosos toques de modernidad para actualizar de nuevo el espíritu icónico de la marca. El Tudor Montecarlo se ofrece con un juego de correa textil tipo NATO y brazalete metálico con cierre automático. Más información: Tudor Disclaimer:  La publicación de este vídeo está patrocinado por Tudor. La firma de relojes nos ha dejado total libertad editorial para confeccionar el contenido de este artículo. Los editores de Tiempo de Lujo nos hacemos responsables de las opiniones expresadas en todos nuestros artículos y nunca publicaríamos una opinión favorable sobre una marca o reloj si no estuviéramos totalmente de acuerdo.]]>