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Piaget Altiplano 910P

Así luce en la muñeca el nuevo reloj mecánico más fino del mundo.

Hubo una época en la que ‘extrafino’ era sinónimo de tableta de chocolate. Todos recordáis la canción «chocolate con leche…» que acababa con «un gran vaso de leche en cada tableta». El tiempo pasó, nos hicimos mayores, y ahora cuando oímos términos como ‘extrafino’, ‘extraplano’ o similares, automáticamente nos viene a la cabeza Piaget. Y con razón.

La manufactura suiza lo ha vuelto a hacer. Y es que eso de que el reloj mecánico más fino del fundo no fuera de Piaget no se podía consentir. Concretamente era el Bulgari Octo Finissimo Automatic, con un grosor de 5.15 milímetros que se ha visto superado por los escasos 4.3 milímetros de grosor del nuevo Piaget Altiplao Ultimate 910. Amigos y aficionados a Bulgari, no os preocupéis, seguís teniendo el repetidor de minutos más fino del mundo. Y es un cañón, por cierto.

Piaget Altiplano 910P

Dos versiones; oro blanco y oro rosa.

El nuevo Piaget Altiplano 910P es 0.85 milímetros más fino que el último reloj mecánico más fino del mundo, el Bulgari Octo Finissimo Automatic.

El caso es que la última edición del SIHH, en un booth con aires tropicales y caribeños, como si de la época dorada de Miami se tratara, Piaget presentó el nuevo reloj automático más fino del mundo. Y en dos versiones, oro blanco y oro rosa, ambas con una caja de 41 milímetros de diámetro que consigue que, a pesar de su extrema delgadez, sea un reloj con presencia en la muñeca. Y comodísimo, claro.

Movimiento, caja y esfera se funden en un todo con el objetivo de reducir al máximo el grosor del conjunto. El nuevo calibre 910P reposa directamente sobre el fondo de la caja e integra la esfera directamente en él, descentrada, dejando mucho espacio libre para el movimiento, que puede apreciarse desde la cara frontal de la pieza.

Piaget Altiplano 910P

En la muñeca, una presencia imponente. ©Manu Girón photography

Piaget Altiplano 910P

Su extrema delgadez lo convierten en un reloj comodísimo. ©Manu Girón photography

El calibre 910P se integra directamente con la caja, usando su fondo como platina.

Para reducir aún más el grosor, Piaget ha prescindido de la clásica masa oscilante habitual en cualquier reloj de carga automática, y en lugar de recurrir al ya clásico micro-rotor -que ocuparía el lugar que ocupa la esfera en el conjuto- propone una rotor de oror de 22 quilates en forma de anillo que gira por todo el perímetro de la esfera. Latiendo a una frecuencia de 21.600 alternancias por hora, cuenta con una reserva de marcha de 50 horas, que teniendo en cuenta la extremada delgadez del reloj y el movimiento, es un punto muy positivo.

En la parte frontal vemos la indicación de horas y minutos simplificada al máximo y desplazada a la parte superior izquierda de la esfera. No hay segundero, no hay fecha, no hay nada. Ni falta que le hace. Con la visión de los engranajes y demás partes del calibre 910P nos damos por contentos. Además, no queda ni el más mínimo hueco libre, como si ocurría en el 900P, que tenía espacio en la parte superior para una pequeña inscripción. En el 910P cada milímetro está calculado.

Piaget Altiplano 910P

La esfera, tomada prácticamente en su totalidad por el calibre 910P. ©Manu Girón photography

El conjunto se completa con una correa de piel de cocodrilo y con un precio de tarifa que ronda los 24.000 euros. ¿Tardaremos en ver un reloj más delgado que el nuevo Piaget Altiplano 910P? ¿Y uno más caro que el Rolex Daytona ‘Paul Newman’ de Paul Newman? El tiempo dirá.

Para IWC los meses de febrero suelen estar teñidos de azul y blanco. Los colores de la fundación «Laureus Sport for Good Foundation», y el momento del año donde sacan una pieza de la que una parte de su precio va dirigida directamente a fines ligados a mejorar el día a día de niños en riesgo de exclusión social. Desde el año 2005 han creado relojes especiales para la ocasión donde parte de los ingresos van a la promoción activa del deporte en países en vías de desarollo.

IWC Mark XVIII

La línea Aviador Mark es la puerta de entrada al mundo IWC, pero no por ello deja de ser uno de sus relojes más interesantes desde el punto de vista de versatilidad. Estamos ante un reloj de día, que con este acabado se posiciona en un punto más cañero que el IWC Pilot Mark XVIII. Estamos ante un reloj más joven, y decididamente más actual. Y algo que nos gusta, una edición limitada solamente a 1.500 piezas disponibles inmediatamente.

Como sienta en la muñeca

Este reloj tiene dos grandes puntos fuerte: y son básicamente su versatilidad y su estética.
Fue el reloj que más me gustó de la colección de IWC presentada durante SIHH 2018 solo adelantado por el fabuloso Pallweber.

La primera impresión para con un servidor fue de auténtico flechazo. No sólo porque lo encontré deportivo, sino también porque es sofisticado e incluso elegante a pesar de sus 41mm. No sería raro ver a alguien con un total look azul marino y este reloj en la muñeca. No desmerecería, eso os lo puedo asegurar. En el momento que lo tocas te quedas impregnado de todo lo que la marca quiere transmitirte. El negro de la cerámica junto al azul oscuro de su esfera son un llamamiento a los estetas más exigentes. Y el detallito del segundero en rojo es el punto de picante necesario para un conjunto de estas características.

IWC Mark XVIII Laureus Edition

Como os comentábamos con traje el IWC Mark XVIII Laureus Edition también está como pez en el agua

En el interior

Detalle del fondo con el dibujo de la niña brasileña ganadora del concurso.

Nada nuevo en este sentido. Seguimos hablando del calibre IWC 35111 (base Sellita SW300-1), con 42 horas de reserva de marcha y una capa interna de hierro dulce que le da características de antimagnético. Es sumergible a 60 metros en parte gracias a su corona roscada. Nada nuevo en este sentido. Y lo que se podría valorar es que montando ese movimiento estamos hablando de un auténtico seguro de vida. El fondo es ciego, y presenta una ilustración de la niña brasileña que ganó un concurso entre cientos de propuestas. Un reloj muy chulo, moderno y elegante que no desentonaría en ningún campo. Claramente, uno de los nuestros.

H. Moser & Cie. Endeavour Flying Hours

El nuevo H. Moser & Cie. Endeavour Flying Hours, con esfera funky blue, con tres discos horarios integrados y un disco minutero central. ©Manu Girón photography

Oh, Moser. La sutileza de sus piezas, el minimalismo extremo de sus esferas, sus colores funky. Cómo nos gusta la manufactura de Schaffhausen. Y nos gusta sobre todo cuando, manteniéndose fiel a su estilo, se atreve a innovar. Ya comentó Ed Meylan, el CEO de la firma, que estaban trabajando en cambios en la esfera para mejorar su legibilidad. Añadir índices, ¿quizás? Nah. Demasiado fácil. Mejor crear un calibre nuevo con horas saltantes inspirado en un sistema planetario.

Y bajo estas dos premisas, mejorar la legibilidad y seguir innovando, H. Moser & Cie. ha presentado su nuevo Endeavour Flying Hours, un giro de 240 grados -como su escala minutera- a lo que la manufactura nos tiene acostumbrados. La firma incorpora por primera vez un sistema para indicar el tiempo basado en discos, con una nueva forma de ver la hora.

H. Moser & Cie. propone una forma de visualizar la hora basada en un sistema planetario

H. Moser & Cie. Endeavour Flying Hours

Las 12:25. Su lectura es más sencilla de lo que parece. ©Manu Girón photography

En el centro, un disco central de zafiro incorpora, en un tramo de 240 grados, los minutos, y, alrededor de éste y girando de forma independiente, tres discos más, integrados en el tono funky blue de la esfera, con los índices horarios, quedando resaltado en blanco la hora en la que nos encontramos, que acompaña a la escala minutera en su giro. Es decir, cuando concluye una hora, el minuto 0 ya está posicionado sobre la hora siguiente, que será la que aparezca resaltada en blanco. Y vuelta a empezar.

Reconozco que en un principio, me ha costado un poco hacerme con el mecanismo de visualizar la hora, pero la verdad es que resulta bastante sencillo, a la par que hipnótico. Podríamos catalogarlo como una suerte horas saltantes, o directamente, como ya se comenta en círculos relojeros, horas orbitales.

H. Moser & Cie. Endeavour Flying Hours

Detalle del movimiento, con la masa oscilante de oro rojo. ©Manu Girón photography

El culpable de esta proeza mecánica, escondido dentro de una caja de oro blanco de 42 milímetros de diámetro con un espectacular fondo visto, es el nuevo calibre automático C806, desarrollado conjuntamente por H. Moser & Cie y Hautlence(marca hermana) y basado en el calibre H200 de la manufactura suiza. Latiendo a una frecuencia de 21.600 alternancias por hora, cuenta con una reserva de marcha de 72 horas -nada mal para este sistema de discos- y un sistema de carga bidireccional propulsado por una masa oscilante de oro rosa.

Limitado a 60 piezas, y con una fecha de salida prevista para junio de este año, su etiqueta marcará 27.000 euros. Por cierto no hemos hablado de la correa de piel, pero no pirra ese efecto gastado junto a un relojazo de este nivel.

Cómo nos gusta la colección 1858 de Montblanc, las cosas como son. Sus modelos de inspiración vintage basados en los orígenes de la marca nos conquistaron desde las primeras referencias presentadas hace unos 3 años hasta su última y espectacular incorporación; el nuevo 1858 Geosphere.

Montblanc sigue apostando por complicaciones poco habituales a precios contenidos, como ya hiciera con el Orbis Terrarum (aqui le analizamos con un competidor) y sus horas mundiales hace unos cuantos años, y ahora con una vuelta de tuerca de esta misma complicación representada a través de dos hemisferios. Salvando las distancias, como ya hizo con el Villeret Tourbillon Cylindrique Geospheres NightSky y sus 275.000 euros de tarifa, pero con un estilo más vintage, más deportivo, más de día…y más económico, claro.

Montblanc 1858 Geosphere

Montblanc 1858 Geosphere

En su esfera, lo que más llama la atención son los dos cronos con las imágenes de los dos hemisferios, rodeados ambos por una escala de 24 horas e indicación de día y noche. Además, situado a las 9 horas incluye un segundo horario y a las 3 horas, junto con el logo clásico de Montblanc, una ventana de fecha. Todos estos elementos, sumados a las agujas habituales de la colección 1858, a los índices árabes luminiscentes y al bisel cerámico bi-direccional graduado a modo de brújula, consiguen que el aspecto del conjunto sea fantástico.

Se ha presentado en dos versiones, una con caja -de 42 milímetros, un tamaño perfecto para una pieza con tanta información en la esfera- de acero y una edición limitada a 1.858 piezas con caja de bronce, material ya clásico en la colección 1858. Incluye dos correas, una de piel de acabado vintage, y una segunda correa ‘bund’ que le aporta un aire más aventurero.

Un calibre que aunque no es manufactura está sumamente contrastado

Montblanc 1858 Geosphere

En su interior se encuentra el calibre MB 29.25, con base Sellita y un módulo in house de horas mundiales, latiendo a una frecuencia de 28.800 alternancias por hora y una reserva de marcha de 42 horas.

En lo que respecta a precios; 5.190 euros para la versión de acero, y 5.890 euros para la edición limitada de bronce. Un precio más que interesante para una pieza que nos gusta. Y mucho. Sólo hay que ver las imágenes. Estamos como locos de que llegue a España para poder tenerla con nosotros unos días y daros unas impresiones de como se lleva en el día a día.

Dato curioso

Fueron los chicos de Panerai los primeros en usar de manera regular el bronce para dejar la patina esa del paso del tiempo que tan bien le sienta al bronce. No obstante el primero en usar el bronce en relojería fue el gran Gerald Genta en su colección Gefica. Algún día hablaremos de ella más en profundidad.

Montblanc 1858 Geosphere

 

 

 

 

Es deportivo, cantón pero elegante. ©Manu Girón photography

Una de las manufacturas que siempre curioseamos con gran expectación cada nueva edición del SIHH siempre es la de nuestros amigos de Le Brassus, Audemars Piguet, y más en el año en el que celebran el 25 aniversario del siempre espectacular Royal Oak Offshore.

Un año en el que han apostado fuerte por piezas como la reedición del primer modelo de la colección, o por el Tourbillon Cronógrafo que os adelantábamos hace unos meses. Y ojito también con el Diver de oro y titanio, que ya se ha ganado el apodo de Baby LeBron. En cualquier caso, hoy venimos a hablaros de una de sus novedades más llamativas, como bien atestiguan las imágenes; el nuevo Royal Oak Offshore que ya los coleccionistas se han apresurado a denominar como ‘Combat Camouflage’, ha sido catalogado dentro la 26400SO, lo que nos adelanta ya muchos de sus características.

Audemars Piguet Royal Oak Offshore «Combat Camouflage»

Se trata de una versión del modelo grande de la familia Offshore, el de 44 milímetros de diámetro, en la que lo que más llama la atención en un primer vistazo es su correa de camuflaje. Un camuflaje que no habíamos visto nunca en un modelo ‘de serie’, pero que cada vez es más popular gracias a marcas como Horustrap o Everestbands, de las que también hemos hablado en alguna ocasión, que lleva ya unos cuantos veranos arrasando con sus correas de camuflaje de colores. Es evidente, que el bueno de Bennahmias se ha fijado en el éxito del negocio de los complementos e intentará sacar tajada como buen hombre de negocios.

La novedad está en la estética

En este caso, la combinación de colores elegida es la que uno se espera cuando oye la palabra ‘camuflaje’; beiges, marrones y verdes. La esfera también apuesta por el beige para el clásico motivo mega tapisserie de la manufactura, así como para la escala taquimétrica, mientras que la escala segundera exterior y los contadores recurren al marrón, con agujas naranjas en contraste.

Caja de acero, bisel y pulsadores cerámicos…lo habitual en los últimas versiones del Royal Oak Offshore que, desde luego, en esta versión, tiene poco de habitual. Un modelo que ya es vistoso de por sí y que, irónicamente, recurrir al camuflaje lo convierte en un imán de miradas. Lo dicho, las fotos hablan por sí mismas.

Y empezamos con IWC, y no solo con ellos sino con su Portugués -todo el mundo en pie-. La firma que cumple 150 años y que precisamente se ha erigido esta vez como uno de las ganadoras virtuales de este SIHH 2018 tiene mucho que decir.

Lo primero, es que con esta «Colección Jubilee» han cogido a todos los periodistas con el pie cambiado. No sabemos si debido a que ya se empieza a notar el brazo de Christoph Grainger-Herr, o es algo que ya había visualizado Georges Kern. Creemos que más lo primero. Buena manera de empezar de este chico.

IWC nos tenía acostumbrado a presentar familias de relojes cada año, año Portugués, año DaVinci, año Pilot, y así sucesivamente. Al principio era muy interesante porque la información era muy concisa y sabías a lo que ibas, pero al final ya era muy previsible. Por lo tanto ¡chapeau!, por este cambio para bien.

IWC Portugués Colección Jubilee 150 aniversario.

Este nuevo Portugués edición limitada tiene seguramente los detalles que flaqueaban en el reloj standard de la colección. Esto no significa, que el crono estuviese mal concebido, pero por la diferencia de precio a la que han colocado a este, la verdad es que vale la pena echarle un vistazo. Tengamos en cuenta que IWC, sacó una línea de mejora con el Portugés Cronógrafo clásico, que aunque nos encantaba visualmente el bolsillo lo notaba, y de que manera. Este no será el caso.

Esfera lacada

Aunque no se vea en las fotos de la nota de prensa (foto 1), en vivo parece una esfera esmaltada, un servidor pecó de así creerlo, pero el acabado es un lacado con 5 manos de pintura que da la sensación brillante e impoluta del clásico esmaltado. El problema del esmaltado es que es un proceso tan sumamente complejo y poco automatizado que sus costes disparan el precio de cualquier referencia. Por lo tanto si la idea era la de abaratar costes y mejorar el «look & feel» esta puede ser una solución acertada. Por cierto, en la esfera blanca se nota más el efecto y seguramente sea la versión por la que nosotros nos decantaríamos.

Maquinaria manufactura 69355 y fondo visto

Donde más cambios pueden apreciarse será en la parte mecánica, no solo porque ahora podrá verse a través del fondo, sino porque hay variaciones. Ya no contamos con la robusta Valjoux 7750, sino con un crono de similar entidad elevado en calidad y con una rueda de columnas para la función start-stop. Desde el punto de vista estético, dejar el fondo visto te obliga a prestar muchísima más atención a los detalles. Por ejemplo el escape hecho de níquel mejora la eficiencia del conjunto. Y aunque es algo, que en el día a día sinceramente ni notarás, si que tiene su aquel saber que ahí dentro hay cosas nuevas mejoradas. El cierre lo pone el sello en oro macizo con el logo del 150 aniversario, y que solo será exclusivo a esta colección.

En la muñeca

Es un reloj que se lleva muy bien en diversas ocasiones, se siente deportivo y también clásico, y este no lo es menos aunque sea un pelín más grande que el crono estándar. Eso sí, la diferencia es cuestión de milímetros, o sea que no notarás diferencia a penas.

Precio y disponibilidad

Aunque ya os hice un spoiler antes, el precio serán unos 7.950€, solo 550 euros más caro que el estándar (7.400€). Si tenemos en cuenta todo lo que te da por el aumento, no nos cabe la menor duda de que se venderá con alegría. Además solo hay 2.000 unidades de cada color para todo el mundo. Las dos en acero. Estará disponible en boutiques y concesionarios a partir de octubre de este 2018.

Hoy empieza SIHH 2018, la que supone la primera feria de relojería importante del año. Hoy nos vamos a Ginebra a intentar desgranaros con el lenguaje cotidiano y sencillo que nos caracteriza para llegar a la mayoría de públicos posible.

Este año volveremos a apostar por la calidad de nuestras imágenes e historias, algo que nos ha destacado y diferenciado siempre. Se presentan muchísimas novedades que a juzgar por las noticias de prensa las marcas han puesto todo la carne en el asador para que esta edición sea memorable. Por cierto, este año debuta Hermès, algo que nos encanta.

Getting ready for #sihh2018. @girardperregaux as it best. #skeleton #laureato #girardperregaux

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