Que Rolex es mucho más que Submariners, Daytonas y demás relojes deportivos es algo más que evidente, pero no está de más que lo recordemos de vez en cuando con piezas como ésta; el Cellini Moonphase, presentado la última edición de Baselworld.

Se trata del primer reloj de la manufactura, desde el Rolex 6062 presentado en los años 50, que incluye la complicación de fases lunares, además de un calendario cuya indicación de fecha depende de una aguja central, en cuyo extremo también aparece una media luna que marca el día en la parte exterior de la esfera.

Estas dos complicaciones son culpa del nuevo calibre 3195, íntegramente desarrollado y manufacturado por Rolex y certificado COSC, que integra un módulo patentado encargado de la indicación de las fases lunares con una precisión astronómica de 122 años.

En su esfera blanca lacada, el protagonismo es para el indicador de fases lunares, situado a las 6 horas. Sobre el disco esmaltado azul decorado como un cielo estrellado vemos una luna, realizada mediante un aplique de meteorito, y un círculo blanco, representando la luna llena y la luna nueva respectivamente, en función de su posición con respecto al marcador en la parte superior de la subesfera.

El resto de componentes y detalles de la esfera se mantienen coherentes con lo que la colección Cellini nos tiene acostumbrados desde que se reinventara hace ya unos cuantos años. Disponible únicamente en oro rosa, los 39 milímetros de su caja, junto con la estética y los acabados de su esfera y el doble bisel, redondeado y estriado, lo convierten en una pieza muy elegante, cosa que viene siendo habitual con los modelos Cellini.

Acompañado de una correa de piel y un cierre de hebilla -no hay cabida para el Oysterlock en una pieza como ésta-, su precio es de 24.750 euros.

No se recuerda un inicio del otoño tan verde en Neuchâtel desde que Panerai presentó sus modelos ‘bronzo’ con esferas en un interesante verde mate. Un verde que, hasta el momento, no había tenido más protagonismo en la amplia colección de Panerai, a diferencia de otros colores como el azul, que tuvo su momento el año pasado, y que ahora aparece por partida triple con la nueva colección Green Dial.

El nombre deja poco a la imaginación; esfera verde. Literal. Y, lógicamente, cumple con lo que promete. Nos encontramos ante tres referencias; Radiomir 8 Days Titanio (PAM735), Radiomir 1940 3 Days Acciaio (736) y Luminor 1950 Chrono Monopulsante 8 Days GMT Titanio (PAM737).

Al margen del color de la esfera, las tres nuevas referencias también comparten el dorado de sus agujas, y los índices luminiscentes (tipo sandwich) en beige, lo que ayuda a que, junto con la correa de piel, consiga un aspecto con aires vintage de lo más interesante. Un clásico en Panerai.

Modelos de sobra conocidos y para todos los gustos, desde el icónico diseño de la caja del Radiomir 1940 hasta las funcionalidades del Chrono Monopulsante, sin olvidarnos de los 8 días de reserva de marcha de las dos referencias que recurren al titanio para sus cajas. Todas las bondades de siempre, pero con esferas en un intenso verde oscuro.

Disponibles únicamente en las boutiques de Panerai alrededor del mundo, su precios van desde los 8.900 euros del Radiomir 1940 -el más ‘discreto’ en cuanto a prestaciones-, hasta los 17.600 euros del Chrono Monopulsante. Muy por debajo de éste último se encuentra el Radiomir 8 Days Titanio, cuya etiqueta marca 11.800 euros.

Nos ponemos en modo más italiano que nunca para hablar de la nueva colaboración entre Bulgari y Maserati, cuyo resultado son los nuevos Octo Maserati Mono-Retro GranSport y GranLusso. Prepárense para gesticular como un siciliano…porque el modelo tiene más que un detalle interesante.

Si empezamos por la caja, he de confesar que la caja de la colección Octo me ganó desde que se presentó. Sus líneas y su geometría me parecen una interesante evolución de los diseños de Genta, y si ya nos metemos en modelos como los Octo Finissimo o complicaciones como la repetición de minutos…todavía más. Para estas nuevas ediciones limitadas de Maserati, Bulgari ha escogido el oro rosa para el nuevo GranLusso, y el acero con tratamiento DLC para el GranSport. Buscando, como bien sugieren sus nombres, un acabado más lujoso y otro más sport, respectivamente, hecho para el que también influyen las correas de piel perforada, una en marrón y otra en negro con pespunte azul.

Dicho todo lo que hay que decir de su caja de 41 milímetros, hablemos entonces de la esfera. Reconozco que, en un primer vistazo -y en un segundo, y en un tercero- he pensado que la imagen marcaba más o menos las 3.30 del día 12. Pero no. Marca exactamente las 12.34. Efectivamente, la ventana ubicada a las 3 horas, sobre el icónico tridente de Maserati no es una ventana de fecha, si no un indicador de horas saltantes. Ya, ya sé que a estas alturas no es una complicación especialmente sorprendente, pero en esta pieza más que en otras, por su ubicación, es más fácil confundirla con una ventana de fecha.

Pues si las horas aparecen en esa ventana redonda, es más o menos evidente que ese contador de inspiración automovilística es para los minutos, como bien indica la indicación de «Min x10», ubicada al comienzo del contador retrógrado. También ayudan unos solitarios 45 y 55 en la parte superior, aunque estéticamente puede que no sean su mejor detalle.

La versión con caja de oro rosa opta por una esfera en gris antracita con satinado solar, mientras que la versión más deportiva apuesta por el negro con una vistosa textura granulada, y detalles en azul en la aguja minutera y en la parte final del contador, lo que sólo hace que confundir un poco más su lectura.

En su interior, el culpable de las horas saltantes y los minutos retrógrados es el calibre in-house BVL 262, un movimiento automático con 42 horas de marcha y visible gracias al fondo de cristal de zafiro de la caja, en el que aparecen grabados diferentes motivos como el tridente de Maserati.

Se trata, lógicamente de dos ediciones limitadas, pero con la particularidad de que, además de poder encontrarse únicamente en las boutiques de Bulgari, para hacerse con una es necesario ser poseedor de un Maserati. Si hablamos de precios; 12.500 euros para la versión GranSport y 29.900 para el GranLusso.

La manufactura alemana Sinn reedita uno de sus modelos clásicos en forma de edición limitada para conmemorar el 20 aniversario del mismo. Hablamos del nuevo  EZM 1.1 Mission Timer, un cronógrafo cuyo principal objetivo es facilitar al máximo su lectura, además de, como viene siendo habitual en Sinn, ser capaz de aguantar en cualquier condición por extrema que sea.

Nos olvidamos de contadores de horas, minutos y segundos habitualmente ubicados a las 3, 6 y 9 horas, y centramos todas las funciones, horaria y de cronógrafo en el eje central, con el objetivo de facilitar la lectura de un vistazo tanto de la hora como del tiempo de la ‘misión’.

Así, el segundero y el minutero del cronógrafo se distinguen por el aspa presente en la aguja minutera, que se mueve a saltos de minuto a minuto, para una visualización más precisa, y se interpretan gracias a la escala de de 60 minutos del bisel.

Pensando también en la comodidad, aunque sea a niveles militares, tanto la corona como los pulsadores aparecen en el lado izquierdo de la caja de 43 milímetros, para evitar posibles pulsaciones accidentales con el dorso de la mano.

Y hablando de la caja, está confeccionada en acero y titanio con acabado anti-reflejante y es especialmente resistente ante rayaduras o situaciones adversas. De hecho, puede funcionar a la perfección entre -45 y 80 grados.

En su esfera predomina el negro mate del fondo, combinado, como es habitual en Sinn, con el blanco de los índices y el rojo de las diferentes, y escasas -por aquello de distraer lo mínimo posible-, inscripciones.

En su interior encontramos el calibre SZ01, basado en un calibre Valjoux 7750, con 42 horas de reserva de marcha. Limitado a 500 unidades, su etiqueta marca unos contundentes -y quizás algo inesperados- 4.850 euros.

Como ya viene siendo tradición en los últimos tiempos, Longines sigue sacándole provecho a todo lo largo y amplio de su archivo y presenta otro modelo de inspiración vintage, el nuevo Avigation BigEye, un cronógrafo con aires militares inspirado en los diseños de los años 30.

Siguiendo la línea de otros modelos de su colección Heritage, como el Heritage Military, nos encontramos con un cronógrafo clásico, que apremia tanto la lectura de sus diferentes funciones como la facilidad de manejo de las mismas, cosa que se consigue gracias a los pulsadores sobredimensionados pensados para poder pulsarse cómodamente con guantes de piloto.

En su esfera, destacando sobre el pequeño segundero y el totalizador de horas, encontramos un totalizador de minutos, ubicado a las 3 horas, de un tamaño considerablemente más grande que los otros dos subdiales. Todo ello dispuesto en una esfera negra con un acabado semibrillante en la que también destacan sus índices árabes con SuperLuminova con el típico tono beige de este tipo de piezas, rodeados con la habitual escala minutera de los relojes de aviador.

Su caja de 41 milímetros combina su acabado cepillado con el acabado pulido del bisel, y en su interior aloja el calibre L688, basado en un ETA Valgranges A08.L01, un cronógrafo automático de rueda de pilares, latiendo a 28.800 alternancias por hora con una reserva de marcha de hasta 54 horas. Todo ello oculto tras el fondo ciego de la caja.

Aunque este estilo faux-vintage tiene tantos seguidores como detractores, la verdad es que este nuevo Longines Avigation BigEye entra por los ojos. Su precio, unos razonables 2.350 euros.

No fue una noche más, ni un sitio más. Fue sin lugar a dudas una de las mejores noches que ha vivido este Club. La cena de apertura del verano 2017 del Club Tiempodelujo tuvo esta vez como invitado de excepción a la prestigiosa firma de relojería Chopard. Un evento que contó con la participación de Pau Infante, el Director Internacional de la marca L.U.C. y un grandísimo apasionado de la Alta Relojería.

La cena tuvo lugar en el que es actualmente el espacio más exclusivo de la ciudad de Condal, el Soho House Barcelona. Un club diferente y con tintes artístico, bohemio y muy exclusivo pero sin los encorsetamientos de los clubes clásicos. Precisamente donde quiere llegar Chopard. Es por ello que cerramos toda una sala para la cena así como la sala de cine de la que dispone el local para la presentación formal.

Después de tres años sin haber realizado ningún evento con la marca de Fleurier pensábamos que ya era hora de que nos acercaran todas las novedades que han llegado a sus escaparates en los últimos tiempos. Novedades, que por otra parte han tenido una gran acogida por el público conocedor gracias a la nueva dirección hacía un público más joven y viajero.

Además de relojes tuvimos la posibilidad de hablar distendidamente sobre Fórmula1 con Dani Clos uno de los pocos españoles que ha sido piloto de F1, y un amante de la relojería.

¿Aún no eres socio del Club T I E M P O D E L U J O ?
Cada trimestre organizamos un evento T I E M P O D E L U J O. Un encuentro imprescindible para aquellos seguidores y coleccionistas de relojería que quieren mantenerse en contacto con el medio de una manera más cercana y honesta.

La fórmula es tan apetitosa como sencilla: Relojes, buena gastronomía y ganas de hablar de Alta Relojería. ¿Te apetecería asistir a la siguiente cena? Mándanos un email a: info@tiempodelujo.com

Las de TAG Heuer con Gulf son colaboraciones que siempre nos dejan piezas interesantes, además, claro está, de ser todo un clásico en el mundo de los relojes de inspiración automovilística. Aunque ha habido algún escarceo con algún modelo de la colección Formula 1, es el icónico Monaco el que siempre ha estado relacionado con la marca de lubricantes y, cómo no, con Steve McQueen en Las 24 horas de Le Mans. Y lo vuelve a ser con una nueva edición limitada, el nuevo Monaco Gulf Edición Especial 50 aniversario.

Pero, si el Monaco apareció en 1969 y Gulf se fundó en 1901, ¿de qué es el 50 aniversario? Pues de sus icónicas bandas, ni más ni menos. Fue en 1967 cuando aparecieron por primera vez en un circuito.

Con una caja de 39 milímetros, con el diseño clásico de corona a la izquierda y pulsadores del cronógrafo a la derecha, en su interior alberga el Calibre 11 de TAG Heuer, habitual en la familia Monaco y similar al del modelo original, con las bondades de los estándares y los métodos de producción actuales. Automático, latiendo a una frecuencia de 4 hercios y con una reserva de marcha de 40 horas.

Su esfera azul oscuro con los dos icónicos contadores de minutos -a las 9 horas- y segundos -a las 3- en plateado, incluye las inmediatamente reconocibles bandas azul y naranja de Gulf en su mitad derecha, además del logo de la compañía, situado sobre la ventana de fecha a las 6 horas.

¿Lo malo de esta nueva edición limitada? Pues que, a diferencia de las ediciones especiales de Gulf previas, ésta sólo se lanzará en Estados Unidos, y sólo se puede reservar online hasta el próximo día 15 de diciembre. Después de esa fecha, se presentará en la exposición Watch Time de Nueva York y ya estará disponible en las boutiques de TAG Heuer de Estados Unidos.

La venta online sigue avanzando con paso lento pero seguro en el sector relojero. Irónicamente, también será internet quien permita a los no residentes en Estados Unidos hacernos con esta pieza más temprano que tarde. Ediciones limitadas a ciertos territorios a estas alturas, difícil. Su precio; 5.900 dólares.

Gorilla, la firma relojera capitaneada por Octavio García – ex-director creativo de Audemars Piguet-, se pone en modo veraniego -un poco tarde, quizás, a estas alturas- y presenta tres nuevas versiones de su modelo Fastback en diferentes colores.

Un modelo del que ya hablamos cuando se presentó, hace más o menos un año, de inspiración automovilística y que mezcla diferentes materiales en su construcción, como el carbono forjado, el aluminio y la cerámica. Si bien la primera versión optaba por la clásica combinación de negro con detalles rojos, estos tres nuevos modelos apuestan por combinaciones más vistosas; blanco, verde ácido y camuflaje.

Contundente, y con una parte central de carbono forjado común en los tres modelos, su caja de 44 milímetros alberga en su interior un movimiento automático Miyota 8215, el mismo que en la primera versión del modelo. Un movimiento que se nos sigue quedando algo corto para una pieza que también nos cuesta un poco intuir a qué público se dirige.

Evidentemente, no hay ningún tipo de comparación posible con nada que suene a Royal Oak Offshore. Por estética, acabados y precios, podríamos englobarlo en el mismo segmento que Sevenfriday, por ejemplo, que tienen un aspecto más inspirado en el mundo industrial que en el automovilístico, pero más o menos vienen a ser algo parecido, con la particularidad de que la marca no ha alcanzado el nivel de hype, postureo o popularidad, llamémoslo como queramos, que sí tiene Sevenfriday.

El precio del modelo, independientemente de la versión, es de 790 euros. ¿Excesivos? Habrá quien considere que sí, habrá quien considere que por su diseño y materiales es una cantidad razonable. Su particular est’etica, la gran baza de esta pieza, hace que compararlo con otras piezas de precios similares sea algo difícil, por mucho que puedan ofrecer mejores alternativas en cuanto al movimiento. No obstante, a quien le haya entrado por los ojos, es un reloj bastante resultón por menos de 1.000 euros. Cuestión de gustos, como todo.

Ay, las horas mundiales. Cómo nos gustan. Que si la edición limitada para Nueva York de Patek Philippe, que si los Time Traveler de Chopard, que si la opción más económica -pero no por ello menos espactacular- de Frederique Constant. No lo podemos evitar. Somos hombres de mundo, qué le vamos a hacer.

Y de horas mundiales va nuestro post de hoy, lógicamente. Concretamente hablamos de una propuesta presentada en la última edición de Baselworld de la mano de Omega; el nuevo Seamaster Aqua Terra World Timer Master Chronometer, el primer reloj con indicación de horas mundiales de la manufactura que marca los tiempos de James Bond.

Con el diseño habitual de la familia Aqua Terra, con 43 milímetros de diámetro en lugar de 41, igual que ocurre con el modelo GMT, pero prescindiendo del acero, del oro y de todo lo que no sea platino para su caja. Así sí, entrando en el mercado de las horas mundiales por la puerta grande, y más teniendo en cuenta que el platino no es especialmente habitual en Omega.

En su esfera, el mapa del mundo esmaltado a mano, comparte protagonismo con el acabado arenado del platino y el oro que le otorgan al dial un color de lo más acertado, que se combina con el oro de las índices, que mantienen la forma habitual de la familia Aqua Terra.

Como es habitual en este tipo de piezas, encontramos un disco rodeando el mapa con indicación de 24 horas, y otro disco exterior con los nombres de 24 ciudades del mundo, en diferentes colores, dependiendo de si tienen o no horario de verano.

En su interior, el responsable del correcto funcionamiento de todas las funciones del reloj es el calibre 8939; certificado METAS, antimagnético hasta 15.000 gauss, con 60 horas de reserva de marcha…y espectacular a la vista, como se puede apreciar gracias al fondo de cristal de zafiro de la caja.

Se trata de una edición limitada a únicamente 87 piezas, que estará disponible exclusivamente a través de las boutiques de Omega a partir del próximo mes de diciembre. Su precio, aunque no lo tenemos confirmado, debería superar los 40.000 euros.

 

Qué mejor forma hay para pasar una tarde de agosto que disfrutando de una velada íntima con un F. P. Journé, concretamente con uno de nuestros modelos favoritos, el Centigraphe Souverain, que para la ocasión se vistió de un elegante oro rosa.

Qué decir de la manufactura F. P. Journé, si sabéis perfectamente que el bueno de François-Paul nos tiene robado el corazón desde hace ya muchas primaveras. Ni siquiera sabemos a cuál de las tres grandes subesferas que toman la esfera plateada de este Centigraphe Souverain mirar a estas alturas. Si al indicador de 20 segundos, a las 2 horas, al de 10 minutos, a las 6 horas, o al de centésimas de segundo, a las 10 horas, con sus correspondientes escalas taquimétricas de hasta 36.000 kilómetros por hora.

En su interior, el calibre manufactura de carga manual 1506 fabricado en oro rosa y visible gracias al fondo de cristal de zafiro, late a una frecuencia de 21.600 alternancias por hora durante 24 horas con el cronógrafo funcionando, y hasta 80 horas con el cronógrafo detenido.

Con un tamaño de 40 milímetros, su caja tiene el tamaño idóneo para que en la muñeca quede tal como se puede apreciar en la imagen. Como un guante. Tanto, que es una de las piezas de la que más nos ha costado despedirnos al acabar al sesión.

Galardonado con la Aiguille D’Or en el Grand Prix de Relojería de Ginebra en 2008 -como otra de nuestras piezas fetiche, el Chronòmetre FB1 de Ferdinand Berthoud, que se lo llevó el año pasado-, esta versión con caja de oro rosa y esfera plateada tiene un precio de 64.900 euos.