F. P. Journe Chronometre Bleu

Por motivos de hobby, al principio, y de trabajo después, por mis manos pasan muchos de los mejores relojes que se hacen ahí fuera. Una orgía absoluta que mi muñeca disfruta a la par que yo. No obstante hay relojes que te dan un plus, un je ne sais quoi, que sinceramente aun no sabría decir porque pasa. Estaría hablando del Rolex Milgauss GV, el Chopard LUC Qualité Fleurier, o el Patek Philippe 5711, por poner algunos ejemplos.

Este reloj es diferente, por concepto, porque tenía que serlo, y punto.

F.P Journe Chronomètre Bleu

Un gran amigo me lo dio en el Intercontinental de Ginebra y ese primer día me pasé casi media hora mirándolo, y toqueteándolo como si fuera el primer reloj bueno que cayera en mis manos.

El reloj tiene un diámetro de 39mm, perfecto para cualquier muñeca, excepto que seas un jugador muy grande de la NBA, digo muy grande porque hay al menos un base organizador que lo tiene J. J. Redick (LA Clippers).

Estéticamente es sobrio y de un azul profundo que con la luz estalla hasta tonos más metálicos. Con el sol es un reloj bastante vistoso, y por la noche se viste de gala hasta el más profundo de los azules. Cuando digo que es sobrio, también me contradigo, porque los F.P Journe nunca lo son, por muy minimal que puedan ser. A diferencia de la esfera, la subesfera con el segundero tiene un acabado en forma radial que hace que la luz se refleje de manera distinta.

F. P. Journe Chronometre Bleu

El calibre 1304 de cuerda manual

La maquinaria está totalmente hecha en oro como acreditan las fotos(salvo algunas piezas y los barriletes). La configuración está basada sobre los cánones típicos de la relojería clásica, es decir maquinaria manual, dos barriletes en paralelos para mantener una fuerza constante, 21.600a/h y 56 horas de reserva de marcha. El volante parece que flota y gira sin motivo aparente, ya que los engranajes los han efectuado por debajo del puente. Estas pequeñas cosas son las que te dicen que un reloj está concebido con gracia.

Maquinaria F. P. Journe Chronometre Bleu

Volante F. P. Journe Chronometre Bleu

Detalles

Si os fijáis en la esfera, a la altura de las 7.30 está el segundero. lo interesante del tema es como se achican los números, y no lo notas. Es decir, si cogéis en vuestras manos un AP Royal Oak Offshore veréis como algunos números son cortados por los círculos de los contadores. En este caso la solución ha sido hacer más pequeños el 7 y el 8, y que casi no te des cuenta. Tienes que fijarte mucho para dar cuenta de ese detallito.

F. P. Journe Chronometre Bleu

¿Por que tántalo?

Acostumbrados a que este tipo de relojes sea fabricados en metales preciosos como el oro o el platino, no sería raro preguntarnos el porque del uso de este material. La idea de que el tántalo es especialmente agradecido con las marcas de uso, y de que su nivel de corrosión sea tan bajo pusieron a los chicos de F.P Journe en el desafío. El problema es que la temperatura de fusión es a 3800ºC y es muy complicado trabajarlo. Los números cantan por si sólo. Así llegamos a un reloj que es tan complicado en su concepción física que lo convierten en un objeto de deseo por si mismo. Las anécdotas acerca de este son muy variadas, pero sobre todo dos han calado muy hondo en el imaginario de los coleccionistas:

  • En las primeras unidades se machacaron tanto las máquinas que las reventaban.
  • Sólo una de cada tres cajas es utilizada, las otras dos no cumplen los requisitos.

La anécdota

Durante el SIHH tenemos la mala de costumbre de pasar una tarde charlando con François Paul Journe en su manufactura de la Rue d’Arcabusse, en el mismísimo centro de Ginebra. La cuestión era saber cual eran las posibilidades reales de poder conseguir otro Chronomètre Bleu. A lo que respondió directamente lo siguiente: «¿Dónde comprarlo? Será de segunda mano. Todas las unidades están vendidas». Es más hablando nos comentó que el reloj personal del director de la marca en USA había sido vendido a un cliente porque lo quería y no había manera de encontrarlo. Ni siguiera ahora mismo en chrono24 podrás encontrar ninguna unidad, y si la encuentras en algún momento te costará unos 5.000 euros más que de nuevo. Cosas de los grandes.

F. P. Journe Chronometre Bleu

La pega

Si hay que poner una pega sería que el tamaño de la corona ( ver  foto). La realidad es que no es del todo fácil darle cuerda, y se sacrificó un poco la utilidad por la estética. Algo muy similar a lo que te ocurre con un Omega Speedmaster Profesional. Pero vamos que es por decir algo negativo, porque en la vida real no se nota mucho.

Corona F. P. Journe Chronometre Bleu

Conclusión

Un relojazo con mayúsculas que tiene todo lo que un coleccionista le pide a una pieza de este calibre. Manufactura, diferente, limitado en unidades y fabricada por un grande de este negocio como lo es François Paul Journe. Los que han tenido la suerte de adquirirlo se pueden sentir afortunados y pueden tener la seguridad que es una pieza que no solo se revalorizará con el tiempo, sino que ya lo está haciendo. ¡Caballo ganador!

F. P. Journe Chronometre Bleu

 

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