Ulysse Nardin Marine Torpilleur Military

El Torpilleur se prepara para el campo de batalla.

Hace unas semanas hablábamos por aquí del Ulysse Nardin Marine Torpilleur, una pieza que nos encantó por su diseño y versatilidad, y hoy le toca el turno a un primo no muy lejano. De hecho, prácticamente comparten el nombre. Eso sí, conceptual y estéticamente las diferencias ya son más notables. Hablamos de una de las novedades que más dará que hablar de la manufactura de Le Locle en el próximo Salón Internacional de Alta Relojería de Ginebra; el nuevo Ulysse Nardin Marine Torpilleur Military.

El propio nombre de la pieza ya nos hace pensar que nos encontramos ante una versión de aspecto más táctico -o militar, directamente- del Marine Torpilleur, y así es. Coincide en bastantes aspectos pero también tiene las suficientes diferencias como para convertirlo en un reloj totalmente diferente.

Un Marine Torpilleur con carácter

La primera diferencia; la caja. Con un tamaño algo más grande, asciende de los 42 hasta los 44 milímetros, y el acero se olvida de la elegante mezcla de pulidos y cepillados en beneficio de un acabado arenado que le otorga el aspecto que uno espera de un reloj militar. La corona sobredimensionada también contribuye a ganar en esta estética, al mismo tiempo que facilita su manipulación.

Una facilidad que también se traslada a la esfera, que prescinde de prácticamente todo salvo lo estrictamente necesario. No hay indicador de reserva de marcha, no hay ventana de fecha, y los índices romanos desparecen en favor de grandes números árabes. Ubicado a las 6 horas, sí nos encontramos un pequeño segundero, que en su interior muestra dos indicaciones; en su parte superior, en rojo -un clásico en los relojes militares y divers vintage-, el número de serie, desde el 1 hasta el 300, y nos olvidamos del habitual y emblemático 1846. En la parte inferior del pequeño segundero encontramos la inscripción ‘C.W.’, que corresponde a ‘chronometer watch’.

En su interior, y escondido bajo un fondo ciego con el grabado de un torpilleur -o destructor-, encontramos el mismo movimiento que en el Marine Torpilleur, el calibre manufactura UN-118, con espiral de silicio antimagnética y sin necesidad de lubricación. Cuenta con certificado COSC y además ha pasado los rigurosos controles que le otorga Certificat de Performance de la propia Ulysse Nardin. Igual que nos ocurría con el Marine Torpilleur, los 50 metros de hermeticidad se nos siguen quedando un tanto escasos.

Como decíamos, se trata de una edición limitada a 300 unidades y estará disponible en las dos versiones que se ven en las imágenes, con esfera blanca y con esfera negra. Su precio; 7.900 euros.