Te explicamos porque nos gusta tanto este Breguet Classique 7147 esfera esmaltada

La simplicidad y el clasicismo elevados a su máxima expresión

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Si hay un reloj que me gustó de este Baselworld 2017, es este. Es limpio, contundente, rotundo. Curioso además porque fue el primer reloj que toqué con mis manos en esta feria. Y con el andanar de relojes y metales, sueles perderte en la marabunta como cuando entras en una perfumería y necesitas oler café.

Este Breguet Classique 7147 es más Breguet que Abraham Louis mismo. Tiene todo y cada uno de los códigos que puedes esperar en una pieza de la marca, y porque no de su creador. Limpieza en su lectura, acabados de excepción, un cierto punto de relojería nostálgica de tiempos mejores y una presencia en la muñeca que no necesita grandes florituras. Es droga dura este 7147.

Caja extraplana

La caja es la típica caja extraplana de la colección Classique con su carrura con columnas perpendiculares a la piel, le da una imagen más alta de lo que realmente es. Este efecto visual que es usado en otras piezas de mayor calado y grosor, funciona mucho mejor en estas piezas sencillas y finas. Antes de que se me olvide, la caja es de 40mm, y es posible que hubiese sido mejor hacerla 1 o 2 mm más pequeña al ser extraplano.

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Mecanismo automático extraplano

Si le damos la vuelta nos encontramos con el mecanismo automático extraplano 502.3SD con una altura de 2.4mm y 45 horas reserva de marcha. Es curiosa la situación descentrada de su rotor, haciendo las veces de microrotor, pero no tan micro. El acabado y la tecnología empleada en conseguir este movimiento es del nivel esperado en una pieza Breguet. Sin concesiones.

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Esfera esmaltada: o la calidez de la simplicidad

La esfera es esmaltada blanca con números arábigos, manecillas breguet y un pequeño segundero a las 5. Aunque no se verá simple vista, el segundero hace una circunferencia en un nivel inferior al de toda la esfera y le da un movimiento muy sutil. Además a las 3 encontramos la firma del creador francés, pero tampoco se ve en las fotos. No así cuando lo tienes en mano.
El esmalte a gran fuego –émail grand feu en francés- es un recurso que puede pasar inadvertido para los neófitos, pero es lo que hace a este classique verdaderamente diferente. La manera de conseguir este efecto se remonta a tecnologías de hace 300 años. Cobre, polvo y un horno a 800º. La grandeza de este esmaltado es que pasarán los años, pero la esfera seguirá luciendo igual de fantástica. En próximo reportajes introduciremos más info acerca de acabado que tanto nos gusta.

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El precio de esta pieza ronda los 21.000 euros y se podrá encontrar en oro blanco y rosa. Si el señor Hayek -esta era su su marca favorita- levantara la cabeza estaría muy orgulloso del trabajo desempeñado en esta pieza. Lo dicho, Breguet en su máxima expresión. Punto.