RM 11-03 Cronógrafo Flyback Automático.

Este año el Salón del Automóvil de Ginebra se ha puesto picante con un ingrediente extra proveniente de una fusión entre el mundo de la relojería y el motor. El año pasado el mismísimo Richard Mille y Rob Melville, Director de Diseño de McLaren anunciaron un acuerdo en común y nos prometieron una sorpresa. No defraudaron, se eligió esta ocasión para presentarnos la primera pieza concebida al cien por cien por ambas casas, desde el boceto inicial hasta el ensamblaje, naciendo así el espectacular RM 11-03 Cronógrafo Flyback Automático. Limitado a 500 piezas en todo el mundo y con un precio de salida de 153.700 euros sin IVA, en un inicio estará únicamente disponible para los poseedores de un vehículo de la serie McLaren Ultimate.

La fusión de dos grandes marcas representa un nuevo hito para la industria.

Qué podemos esperar del RM 11-03

La Corona en forma de rueda y los botones nos recuerdan a los faros del McLaren 720S.

El RM 11-03 posee un movimiento automático por medio del calibre RMAC3, visible a través del fondo de la caja, el cual nos permite ajustar horas, minutos y segundos. En su costado respira McLaren por todos sus componentes, encontramos la corona con forma de rueda y los botones resaltan el diseño de los faros del modelo McLaren 720S. En su frontal, observamos además de la hora, un contador regresivo de 60 minutos, indicador del número de día, así como indicador del mes. Su carcasa destaca haciendo eco de la vanguardia, hecha de Carbono TPT entrelazada con Cuarzo TPT color Naranja, color sinónimo de McLaren, lo cual nos otorga una carcasa extremadamente resistente y muy liviana.

Por dentro y por fuera, utiliza la más última tecnología.

Como va siendo costumbre, Richard Mille crea relojes cada vez más livianos y ojo, para lograrlo acuden directamente a materiales de última tecnología, incluso creados en esta década por ganadores del Premio Nobel, como es el caso del RM-50-03 McLaren F1 que cuenta con un peso de únicamente 40 gramos al beneficiarse del grafeno, material seis veces más liviano y 200 veces más resistente que el acero. En McLaren también son auténticos maestros y referentes vanguardistas. En 1981 revolucionaron el deporte en general al ser la primera constructora de Fórmula 1 en incluir fibra de carbono en sus monoplazas, tecnología que eventualmente se convertiría en un estándar a seguir. A día de hoy la constructora estudia la inclusión del grafeno para sus próximos modelos de Fórmula 1.

Los faros del McLaren 720 son la inspiración de los botones laterales del RM 11-03.

McLaren Senna GTR también presentado en el Salón del Automóvil de Ginebra.

Piaget Altiplano 910P

Así luce en la muñeca el nuevo reloj mecánico más fino del mundo.

Hubo una época en la que ‘extrafino’ era sinónimo de tableta de chocolate. Todos recordáis la canción «chocolate con leche…» que acababa con «un gran vaso de leche en cada tableta». El tiempo pasó, nos hicimos mayores, y ahora cuando oímos términos como ‘extrafino’, ‘extraplano’ o similares, automáticamente nos viene a la cabeza Piaget. Y con razón.

La manufactura suiza lo ha vuelto a hacer. Y es que eso de que el reloj mecánico más fino del fundo no fuera de Piaget no se podía consentir. Concretamente era el Bulgari Octo Finissimo Automatic, con un grosor de 5.15 milímetros que se ha visto superado por los escasos 4.3 milímetros de grosor del nuevo Piaget Altiplao Ultimate 910. Amigos y aficionados a Bulgari, no os preocupéis, seguís teniendo el repetidor de minutos más fino del mundo. Y es un cañón, por cierto.

Piaget Altiplano 910P

Dos versiones; oro blanco y oro rosa.

El nuevo Piaget Altiplano 910P es 0.85 milímetros más fino que el último reloj mecánico más fino del mundo, el Bulgari Octo Finissimo Automatic.

El caso es que la última edición del SIHH, en un booth con aires tropicales y caribeños, como si de la época dorada de Miami se tratara, Piaget presentó el nuevo reloj automático más fino del mundo. Y en dos versiones, oro blanco y oro rosa, ambas con una caja de 41 milímetros de diámetro que consigue que, a pesar de su extrema delgadez, sea un reloj con presencia en la muñeca. Y comodísimo, claro.

Movimiento, caja y esfera se funden en un todo con el objetivo de reducir al máximo el grosor del conjunto. El nuevo calibre 910P reposa directamente sobre el fondo de la caja e integra la esfera directamente en él, descentrada, dejando mucho espacio libre para el movimiento, que puede apreciarse desde la cara frontal de la pieza.

Piaget Altiplano 910P

En la muñeca, una presencia imponente. ©Manu Girón photography

Piaget Altiplano 910P

Su extrema delgadez lo convierten en un reloj comodísimo. ©Manu Girón photography

El calibre 910P se integra directamente con la caja, usando su fondo como platina.

Para reducir aún más el grosor, Piaget ha prescindido de la clásica masa oscilante habitual en cualquier reloj de carga automática, y en lugar de recurrir al ya clásico micro-rotor -que ocuparía el lugar que ocupa la esfera en el conjuto- propone una rotor de oror de 22 quilates en forma de anillo que gira por todo el perímetro de la esfera. Latiendo a una frecuencia de 21.600 alternancias por hora, cuenta con una reserva de marcha de 50 horas, que teniendo en cuenta la extremada delgadez del reloj y el movimiento, es un punto muy positivo.

En la parte frontal vemos la indicación de horas y minutos simplificada al máximo y desplazada a la parte superior izquierda de la esfera. No hay segundero, no hay fecha, no hay nada. Ni falta que le hace. Con la visión de los engranajes y demás partes del calibre 910P nos damos por contentos. Además, no queda ni el más mínimo hueco libre, como si ocurría en el 900P, que tenía espacio en la parte superior para una pequeña inscripción. En el 910P cada milímetro está calculado.

Piaget Altiplano 910P

La esfera, tomada prácticamente en su totalidad por el calibre 910P. ©Manu Girón photography

El conjunto se completa con una correa de piel de cocodrilo y con un precio de tarifa que ronda los 24.000 euros. ¿Tardaremos en ver un reloj más delgado que el nuevo Piaget Altiplano 910P? ¿Y uno más caro que el Rolex Daytona ‘Paul Newman’ de Paul Newman? El tiempo dirá.

Vista aérea del centro de Ginebra (Suiza)

Este fue uno de esos encuentros, pongamos que furtivos, con una de las piezas relojeras que más me han marcado a lo largo de mi vida como entusiasta de la relojería. Necesitábamos un taxi para ir del centro de Ginebra a Palexpo(Feria) y unos amigos de mi mejor amigo iban precisamente en aquella dirección. Ibamos en los asientos traseros de un Range Supercharged y mi compañero le pide al conductor -un gran coleccionista- que se quitara de la muñeca aquel pequeño reloj de oro que llevaba. Era un diminuto reloj de esfera color champagne, una preciosa caja de oro rosa y correa de piel oscura. Aquí empezó todo.

Ni más ni menos que un Patek Philippe 3974J.

En la muñeca es espectacular por su inusual grosor para un reloj de diámetro tan pequeño.

Y preguntaréis vosotros, ¿de qué reloj se trata? Pues un «sencillo» repetición de minutos, con calendario perpetuo, fase lunar, caja de oro rosa, microrotor y fondo visto. Una maravilla de reloj, que vocifera elegancia a los cuatro vientos en tan solo 36 mm de caja.
Los pocos coleccionistas que tienen piezas de este calibre, no suelen usarlas por varios motivos, pero la seguridad o el hecho de tenerlas como meras piezas de «museo», o sea como inversión, se llevan la palma. El coleccionista en cuestión está claro que lo ha usado y bien usado. Algo que celebramos desde aqui, pues es una de las pocas maneras de poder apreciar este tipo de piezas históricas. Rara avis.
Esta pieza que veis es particular por muchas cosas. Lo que más nos gusta es su correa gastada y con marcas de sudor bien visibles que significan que este reloj ha vivido, y señoras y señores, eso a nosotros nos encanta.

Variaciones de la referencia 3974.

Imagen de las cuatro referencias estándares de la colección

La referencia fue lanzada en cuatro materiales diferentes, todos preciosos. 3974J, 3974P, 3974R, 3974G. No obstante, como es bien sabido, la marca tiene especial cuidado a la hora de escuchar a sus principales clientes y ha hecho alguna referencia diferente. Nos suena dos con esfera negra, y una salmón. En la foto siguiente os mostramos la de esfera negra y números breguet y la Cruz de Calatrava debajo del nombre de la marca. Única referencia reconocida con tales características y que se vendió hace un par de años por cerca de 1.000.000€. Ahí es nada.

Patek Philippe 3974 oro amarillo y esfera negra. Pieza única fabricada bajo demanda de un importante cliente

¿Por qué es importante el Patek Philippe 3974?

Imagen del calibre del precioso calibre repetición de minutos R 27 Q

La referencia 3974 fue parte del arsenal relojero que lanzó Patek Philippe en el año 1989 con motivo de su 150 aniversario. Fue el reloj de pulsera más complicado de Patek Philippe hasta esa fecha. Y no solo eso, este reloj es el primer repetición de minutos del mundo con calibre automático. Se dejó de fabricar en el año 2000 y a pesar de haber tan pocas piezas, incluso ya mientras estuvo en catálogo era considera el non plus ultra de la colección.

Este reloj además monta el reconocido calibre R 27 Q y la caja está firmada por  JPH (Jean-Pierre Hagmann) un artesano fabricante de cajas. Seguramente el más reconocido del último siglo y un auténtico pozo de sabiduría en cuanto a cajas de repetición de minutos se trata. Como podéis ver es un reloj que lo tiene casi todo, sino todo.

La anécdota

Las fotos del reloj en vivo no valen mucho porque fueron hechas con un móvil (antiguo) y el coche en movimiento. No obstante, creímos que la historia y el reloj merecían la pena. Además el día que subí la foto del reloj a nuestra cuenta de instagram (@clubtiempodelujo) recibí desde un conocido coleccionista americano un email con una cifra absolutamente mareante. El correo decía:

«Hola … $XXXXXX? Vuelo donde estés mañana mismo.»

Muy a nuestro pesar le dijimos que el reloj no era nuestro.

 

 

Para IWC los meses de febrero suelen estar teñidos de azul y blanco. Los colores de la fundación «Laureus Sport for Good Foundation», y el momento del año donde sacan una pieza de la que una parte de su precio va dirigida directamente a fines ligados a mejorar el día a día de niños en riesgo de exclusión social. Desde el año 2005 han creado relojes especiales para la ocasión donde parte de los ingresos van a la promoción activa del deporte en países en vías de desarollo.

IWC Mark XVIII

La línea Aviador Mark es la puerta de entrada al mundo IWC, pero no por ello deja de ser uno de sus relojes más interesantes desde el punto de vista de versatilidad. Estamos ante un reloj de día, que con este acabado se posiciona en un punto más cañero que el IWC Pilot Mark XVIII. Estamos ante un reloj más joven, y decididamente más actual. Y algo que nos gusta, una edición limitada solamente a 1.500 piezas disponibles inmediatamente.

Como sienta en la muñeca

Este reloj tiene dos grandes puntos fuerte: y son básicamente su versatilidad y su estética.
Fue el reloj que más me gustó de la colección de IWC presentada durante SIHH 2018 solo adelantado por el fabuloso Pallweber.

La primera impresión para con un servidor fue de auténtico flechazo. No sólo porque lo encontré deportivo, sino también porque es sofisticado e incluso elegante a pesar de sus 41mm. No sería raro ver a alguien con un total look azul marino y este reloj en la muñeca. No desmerecería, eso os lo puedo asegurar. En el momento que lo tocas te quedas impregnado de todo lo que la marca quiere transmitirte. El negro de la cerámica junto al azul oscuro de su esfera son un llamamiento a los estetas más exigentes. Y el detallito del segundero en rojo es el punto de picante necesario para un conjunto de estas características.

IWC Mark XVIII Laureus Edition

Como os comentábamos con traje el IWC Mark XVIII Laureus Edition también está como pez en el agua

En el interior

Detalle del fondo con el dibujo de la niña brasileña ganadora del concurso.

Nada nuevo en este sentido. Seguimos hablando del calibre IWC 35111 (base Sellita SW300-1), con 42 horas de reserva de marcha y una capa interna de hierro dulce que le da características de antimagnético. Es sumergible a 60 metros en parte gracias a su corona roscada. Nada nuevo en este sentido. Y lo que se podría valorar es que montando ese movimiento estamos hablando de un auténtico seguro de vida. El fondo es ciego, y presenta una ilustración de la niña brasileña que ganó un concurso entre cientos de propuestas. Un reloj muy chulo, moderno y elegante que no desentonaría en ningún campo. Claramente, uno de los nuestros.

H. Moser & Cie. Endeavour Flying Hours

El nuevo H. Moser & Cie. Endeavour Flying Hours, con esfera funky blue, con tres discos horarios integrados y un disco minutero central. ©Manu Girón photography

Oh, Moser. La sutileza de sus piezas, el minimalismo extremo de sus esferas, sus colores funky. Cómo nos gusta la manufactura de Schaffhausen. Y nos gusta sobre todo cuando, manteniéndose fiel a su estilo, se atreve a innovar. Ya comentó Ed Meylan, el CEO de la firma, que estaban trabajando en cambios en la esfera para mejorar su legibilidad. Añadir índices, ¿quizás? Nah. Demasiado fácil. Mejor crear un calibre nuevo con horas saltantes inspirado en un sistema planetario.

Y bajo estas dos premisas, mejorar la legibilidad y seguir innovando, H. Moser & Cie. ha presentado su nuevo Endeavour Flying Hours, un giro de 240 grados -como su escala minutera- a lo que la manufactura nos tiene acostumbrados. La firma incorpora por primera vez un sistema para indicar el tiempo basado en discos, con una nueva forma de ver la hora.

H. Moser & Cie. propone una forma de visualizar la hora basada en un sistema planetario

H. Moser & Cie. Endeavour Flying Hours

Las 12:25. Su lectura es más sencilla de lo que parece. ©Manu Girón photography

En el centro, un disco central de zafiro incorpora, en un tramo de 240 grados, los minutos, y, alrededor de éste y girando de forma independiente, tres discos más, integrados en el tono funky blue de la esfera, con los índices horarios, quedando resaltado en blanco la hora en la que nos encontramos, que acompaña a la escala minutera en su giro. Es decir, cuando concluye una hora, el minuto 0 ya está posicionado sobre la hora siguiente, que será la que aparezca resaltada en blanco. Y vuelta a empezar.

Reconozco que en un principio, me ha costado un poco hacerme con el mecanismo de visualizar la hora, pero la verdad es que resulta bastante sencillo, a la par que hipnótico. Podríamos catalogarlo como una suerte horas saltantes, o directamente, como ya se comenta en círculos relojeros, horas orbitales.

H. Moser & Cie. Endeavour Flying Hours

Detalle del movimiento, con la masa oscilante de oro rojo. ©Manu Girón photography

El culpable de esta proeza mecánica, escondido dentro de una caja de oro blanco de 42 milímetros de diámetro con un espectacular fondo visto, es el nuevo calibre automático C806, desarrollado conjuntamente por H. Moser & Cie y Hautlence(marca hermana) y basado en el calibre H200 de la manufactura suiza. Latiendo a una frecuencia de 21.600 alternancias por hora, cuenta con una reserva de marcha de 72 horas -nada mal para este sistema de discos- y un sistema de carga bidireccional propulsado por una masa oscilante de oro rosa.

Limitado a 60 piezas, y con una fecha de salida prevista para junio de este año, su etiqueta marcará 27.000 euros. Por cierto no hemos hablado de la correa de piel, pero no pirra ese efecto gastado junto a un relojazo de este nivel.

Había una época en la que cuando cumplías una serie de años de trabajo en una empresa, o te retirabas, los compañeros te obsequiaban con un objeto de valor. Esto lo sé por haberlo leído o por lo que cuenta mi abuelo. Nosotros somos de la generación de 5 puestos de trabajo en 10 años y muchos de ellos por cuenta propia. Pero a lo que vamos que siempre me voy por las ramas.
El hecho es que, a nosotros amantes de la relojería, solo hay algo que nos gustan más que los relojes, y son los relojes con historia.

Popular Mechanics 50 Aniversario

Mientras el Sr. Windsor Jr. obsequiaba al mundo con su popular revista, sus trabajadores le tenían un obsequio verdaderamente especial

Un Patek Philippe ref. 1518 en oro rosa fue el regalo por el 50 aniversario de la revista.

H.H. Windsor Jr. era el hijo del fundador de Popular Mechanics, una revista americana de artículos, predicciones e inventos de la escena americana primosecular. Dicha revista fue fundada por allá por el año 1902, y el bueno de Windsor Jr debido a una enfermedad de su padre, tuvo que hacerse cargo del magazine desde finales de los años 20. Así, y con motivo del 50 aniversario de la publicación, los empleados y socios le obsequiaron con semejante relojazo. Por si fuera poco grabado en la base con todos los datos de la efeméride. Está claro que sabían lo que compraban y a juzgar por otras publicaciones he leído que Windsor Jr. era un avezado coleccionista de Alta Relojería y un esteta de la mecánica.

Patek philippe 1518 windsor

A pesar de no ser fondo visto el detalle del grabado en la caja del reloj le da ese toque especial.

¿Por qué es importante el reloj? Además de por alcanzar en subasta 1.474.000 CHF

Una de las grandezas del 1518 es ser peculiarmente moderno para la época.

No solo porque sea un Patek Philippe, sino porque no es uno cualquiera. Estamos hablando de un Patek ref. 1518 en oro rosa vendido en el año 1949. Para los que no estén muy metidos en el mundo del vintage -pronúnciese vintidʒ, por favor- los cronógrafos con calendario perpetuos son a Patek, lo que los Daytona Paul Newman a los Rolex, Paul Boutros dixit. Lo más preciado por los coleccionistas, sin género de dudas.
La referencia 1518 fue el primer reloj con cronógrafo y calendario perpetuo fabricado en serie, y ya abordamos someramente sus características en el reloj más caro del mundo.

Dato curioso: ¿La doble lupa venía de serie?

Patek Philippe 1518 Calendario perpetuo con cronógrafo y la lupa a la altura del datario.

La lupa que todos conocemos en la actualidad es archiconocida gracias a Rolex y su cyclops no fue introducido hasta el año 1954. No obstante a ello, esta solución técnica que permite mejorar la visibilidad, era usada por Patek incluso en la década anterior. Parece ser que los clientes tenían la opción de pedirla como un extra. Lo Vamos, lo que vendría a ser hoy en día una especie de personalización.
Esta doble lupa la habíamos visto en muy pocas referencias, entre ellas un descomunal Patek 2499 de oro rosa con doble logo vendido por Tiffany en Nueva York (ver foto abajo), y que en subasta alcanzó 1.570.000CHF (unos 1.36M de euros al cambio de hoy).
Una de las cuestiones que me llamó la atención era saber si la lupa la había pedido el que compró la pieza ad-hoc, o ya venía desde Ginebra así de serie. Supongo que es algo que nunca podremos saber.

Patek Philippe ref. 2499 cronógrafo con calendario perpetuo y espectacular brazalete de oro rosa de Zelman & Friedman

Cómo nos gusta la colección 1858 de Montblanc, las cosas como son. Sus modelos de inspiración vintage basados en los orígenes de la marca nos conquistaron desde las primeras referencias presentadas hace unos 3 años hasta su última y espectacular incorporación; el nuevo 1858 Geosphere.

Montblanc sigue apostando por complicaciones poco habituales a precios contenidos, como ya hiciera con el Orbis Terrarum (aqui le analizamos con un competidor) y sus horas mundiales hace unos cuantos años, y ahora con una vuelta de tuerca de esta misma complicación representada a través de dos hemisferios. Salvando las distancias, como ya hizo con el Villeret Tourbillon Cylindrique Geospheres NightSky y sus 275.000 euros de tarifa, pero con un estilo más vintage, más deportivo, más de día…y más económico, claro.

Montblanc 1858 Geosphere

Montblanc 1858 Geosphere

En su esfera, lo que más llama la atención son los dos cronos con las imágenes de los dos hemisferios, rodeados ambos por una escala de 24 horas e indicación de día y noche. Además, situado a las 9 horas incluye un segundo horario y a las 3 horas, junto con el logo clásico de Montblanc, una ventana de fecha. Todos estos elementos, sumados a las agujas habituales de la colección 1858, a los índices árabes luminiscentes y al bisel cerámico bi-direccional graduado a modo de brújula, consiguen que el aspecto del conjunto sea fantástico.

Se ha presentado en dos versiones, una con caja -de 42 milímetros, un tamaño perfecto para una pieza con tanta información en la esfera- de acero y una edición limitada a 1.858 piezas con caja de bronce, material ya clásico en la colección 1858. Incluye dos correas, una de piel de acabado vintage, y una segunda correa ‘bund’ que le aporta un aire más aventurero.

Un calibre que aunque no es manufactura está sumamente contrastado

Montblanc 1858 Geosphere

En su interior se encuentra el calibre MB 29.25, con base Sellita y un módulo in house de horas mundiales, latiendo a una frecuencia de 28.800 alternancias por hora y una reserva de marcha de 42 horas.

En lo que respecta a precios; 5.190 euros para la versión de acero, y 5.890 euros para la edición limitada de bronce. Un precio más que interesante para una pieza que nos gusta. Y mucho. Sólo hay que ver las imágenes. Estamos como locos de que llegue a España para poder tenerla con nosotros unos días y daros unas impresiones de como se lleva en el día a día.

Dato curioso

Fueron los chicos de Panerai los primeros en usar de manera regular el bronce para dejar la patina esa del paso del tiempo que tan bien le sienta al bronce. No obstante el primero en usar el bronce en relojería fue el gran Gerald Genta en su colección Gefica. Algún día hablaremos de ella más en profundidad.

Montblanc 1858 Geosphere

 

 

 

 

Ulysse Nardin Diver Deep Dive

Ulysse Nardin Diver Deep Dive ©Manu Girón photography

Ulysse Nardin ha puesto el listón por las nubes este SIHH. Puede que gran parte del protagonismo haya sido absorbido -no sin razón- por el nuevo Freak Vision, pero, a nosotros, que somos hombres de acción, los ojos nos brillaban más de la cuenta cuando nos plantamos delante de su nuevo Diver Deep Dive. ¿El diver del evento? Pueden apostar a que sí.

Robusto, deportivo, funcional…una pieza de esas que cuando la sostienes en la mano se te escapa un ‘wow’. Su contundencia, con una caja de titanio de 46 milímetros, nos hace pensar que tendría muchas más probabilidades que nosotros de sobrevivir a una inmersión medianamente prolongada. Y, desde luego, las tiene. Como su nombre bien indica, el Diver Deep Dive garantiza su hermeticidad hasta 1.000 metros bajo el agua.

Ulysse Nardin Diver Deep Dive

Sin duda, EL diver del último SIHH. ©Manu Girón photography

Estéticamente, el resultado es fascinante. Como decíamos antes; robustez es la palabra, sin duda. Asas, guarda-coronas, agujas, índices luminiscentes, bisel…todo en el Diver Deep Dive mantiene una coherencia de reloj ‘herramienta’, pensado para facilitar tanto su manejo como su lectura. Desde luego, no estamos frente a un diver de los que podríamos llamar ‘convencionales’.

La esfera azul, decorada con 15 tiburones martillo, cuenta con un pequeño segundero ubicado a las 5 horas, que añade sutiles toques de color en blanco y rojo, y con una pequeña ventana de fecha a las 3 horas. La parte superior centra su protagonismo, al margen de índices y agujas que son, sin duda y como se pretende, lo más vistoso de la esfera, en el logo de Ulysse Nardin, quedando la inscripción habitual de todos los divers de los metros de hermeticidad relegada al guarda coronas de titanio, destinado a evitar golpes accidentales. Situada a las 9 horas se encuentra la válvula de helio.

Un tiburón martillo protege el calibre manufactura UN-320

Ulysse Nardin Diver Deep Dive

Detalle del fondo de la caja, con el tiburón martillo grabado. ©Manu Girón photography

En su interior, y protegido por un fondo de titanio en el que también encontramos un tiburón martillo grabado, se encuentra el calibre manufactura UN-320, con esperial y escape de silicio, un clásico en Ulysse Nardin, pioneros en el uso de este material, y latiendo a una frecuencia de 28.800 alternancias por hora con una reserva de marcha de 48 horas.

La correa mantiene el diseño habitual de los divers de la manufactura, con dos apliques de titanio, pero, como toda la pieza, tiene un aspecto más robusto de lo habitual, siendo el resultado final de todo el conjunto de lo más espectacular.

Limitado a 300 unidades, su precio es de 12.000 francos suizos.

Tudor Submariner 7922

Los Tudor Submariner cuentan con más de cuarenta años de historia. Han evolucionado a la par que su “hermano” mayor, el Rolex Submariner, y ciertamente tienen poco que envidiarle. Han contado con más simpatizantes que detractores, aunque hay quien los tilda de Rolex de segunda. A pesar de ello hay que reconocer que tras la marca Tudor se esconden unos estándares de calidad al nivel de Rolex. A día de hoy y tras la fiebre generada por los Rolex deportivos vintage a principios de los años 2000, los coleccionistas empezaron a prestarle atención a los Tudor Submariner como la opción tangible. En la actualidad, estos relojes, aunque a diferentes precios que Rolex, llaman la atención a coleccionistas y amantes de los guardatiempos con igual afán que a su hermano de la corona. A continuación os dejamos con una leyenda del submarinismo profesional.

Su fundador: Hans Wildorf

A pesar de su origen alemán como ya explicamos aquí, Hans Wildorf, influenciado por sus años de estancia en Londres, crearía también la marca Tudor, en honor a la dinastía inglesa de los Tudor y con la voluntad de ofrecer al público relojes de calidad a precios más asequibles.Durante sus más de cincuenta años de historia, Tudor ha creado más de veinte modelos distintos de Submariner y han sacado provecho de las mejoras y modificaciones de su “hermano” mayor, el Rolex Submariner. Además han sido proveedores de la Marina Francesa y aunque su fisonomía y modelos no hayan variado demasiado desde los años sesenta sí se han sabido adaptar a las exigencias de su público. Vamos a desgranar toda esta historia de manera que sea de fácil digestión, para eso estamos nosotros.

Su aparición: la década de los 50 y la referencia Tudor Oyster Prince 7922

El primer modelo fue lanzado en 1954 con una fisonomía muy similar al Rolex Submariner de 1953. Fue el modelos 7922 con caja sin protección de la corona y con bisel giratorio bidireccional. La manecilla de las horas ya era tipo “Mercedes”. En el modelo más primitivo tanto la corona como fondo eran roscados y el cristal de material acrílico. Su hermeticidad estaba garantizada hasta los 100 metros.

Tudor Submariner 7922

Tudor Submariner 7922

La Tudor Oyster 7923 – sencillamente la referencia más exitosa a nivel de coleccionista.

Esta segunda referencia es de las raras de verdad, la 7923. Apareció en 1955, y era bien diferente de la predecesora por varios motivos, y ahí esta su status de «reloj importante». Pero, ¿qué tiene de raro este reloj? Nada más y nada menos que la única referencia de la historia de Montres Rolex SAcon calibre MANUAL (incluye a Tudor Submariner y Rolex Submariner). Si os fijáis en la inscripción a las 6h, no aparece ni selfwinding ni rotor, y el esquema de metros es en color rojo. Otro detalle interesantísimo es que las agujas son ya no son tipo «Mercedes»sino que tiene el estilo bastón.

Un reloj que pasará a la historia por ser el que provocara que fuese el reloj Tudor más caro jamás vendido públicamente (sin ninguna casa de subastas por medio ni dealer alguno). Fue en eBay, y se vendió por $99.999. Pero no sólo eso, este reloj fue la inspiración del Black Bay 7923 «Unique piece» que se subastó en 2015 en la Only Watch del citado año. Nada más y nada menos que por $350.000. Y es que tener la posibilidad de comprar un reloj desarrollado por los ginebrinos en calidad de pieza única es algo muy inusual.

Tudor Submariner 7923

Tudor Submariner 7923

El Tudor Submariner 7924 o «Big Crown»

En el modelo posterior, el 7924, la corona roscada aumentó de tamaño (grabada brevet) y el nivel de resistencia se elevó hasta los 200 metros. Este último nivel se mantendrá como máximo en todos los modelos Tudor Submariner. Lo que le da a esta referencia cierto glamour intrínseco de primero. Es además interesante como se le cambia el cristal y se opta por un plexiglas estilo tropic con forma abombada para aguantar más exitosamente las presiones a las que se veía sometido. Es un reloj que vuelve a las agujas «Mercedes» y además marca en el bisel los 15 primeros minutos, algo que los anteriores no tenían.

Tudor Submariner Small Crown ref. 7924

Tudor Submariner Small Crown ref. 7924

Calibres: la gran diferencia con su homónimo de Rolex.

Todos ellos equipaban bisel negro bidireccional sin sistema de trinquete y lucían en su
esfera negra la Rosa como símbolo de la marca y emblema de los Tudor. En su interior latía un calibre Tudor 390 (excepto el 7923) con 17 rubís derivado del calibre Valjoux 722. El brazalete, ribeteado, estaba fabricado en acero como el que equipaba a los primeros Rolex Submariner.

Calibre Tudor Submariner 7922

Calibre Tudor Submariner 7922

En el año 1959 aparece lo que para muchos es un sinónimo de la robustez de las cajas de los relojes deportivos, ya sea para submarinismo, como para cualquier tipo de actividad dinámica. Se trata de los protectores de la corona. O sea, esos dos extensiones de la caja para resguardar la corona. Aunque para nosotros pueda parecer alguna cosa nimia, estamos hablando de que este detalle te puede salvar un reloj del desastre. El resto de componentes se mantenía: manecillas, cristal, ausencia de calendario, cristal de hesalite y seguía viéndose en la esfera Rotor Self-winding y la rosa como símbolo de la marca. A continuación os dejamos con la foto del reloj en cuestión y el detallazo del «guardacoronas». En próximas semanas os traeremos la evolución de este reloj en los años 60. Una década con varias transformaciones tanto de calibres como de concepción general de la referencia.

Tudor Submariner 7928 "Crown Guards"

Tudor Submariner 7928 «Crown Guards»

 

 

Precios Patek Philippe 2018 Nautilus

Hoy no tenía pensado hablar de Patek Philippe, pero me ha llegado una noticia, que sinceramente no esperábamos. ¡Patek Philippe ha decidido hacer público sus precios en su página web!

Esto puede parecer normal para otras marcas, pero estamos hablando señores … de Patek Philippe. Una marca que cuida hasta el más mínimo detalle su comunicación y sus movimientos comerciales. Esto solo significa una cosa, y es que están mirando al futuro de manera clara y precisa. Ya nos avisaron a finales del año pasado con una renovada y actual página web, y este movimiento no hace más que confirmar nuestras sospechas. Nuevos tiempos para todos, también para el que está en la cúspide.

Ya no tendremos más las siglas C.P.V, o consultar punto de venta.

Si habéis ojeado alguna revista de estilo de vida y o relojería veríais como muchas de ellas no informaban del precio de los modelos de la marca ginebrina y ponían el tan manido C.P.V. Los precios de Patek siempre han sido algo casi desconocido por todo aquel que no sea connaisseur o de la industria. Incluso tiene un poco de tabú hablar de sus precios con la marca.

No son pocas las llamadas que recibo de coleccionistas, socios y amigos del Club Tiempodelujo para saber precios de algún Patek en específico. A partir de ahora todo será más fácil y tendremos la certeza del precio (incluyendo IVA) sin tener que consultar los concesionarios oficiales.

Precios Patek Philippe 2018 Aquanaut