Qué pedir de beber en una primera cita

Después de leer nuestra guía rápida, todo te resultará más fácil.

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“¿Y de beber qué van a tomar? “

Nada de qué preocuparse, señores. Aquí tenéis una guía fácil y rápida para pasar con éxito esta situación, a veces incómoda a veces no tanto, en una primera cita. Basándonos en el libro “Sexo sin (y con) amor”, de Desiree Jaimovich, os contamos qué  debéis pedir y porqué, para causar según qué sensación.

Las opciones que vamos a contemplar son varias:

-Agua

-Cerveza

-Refresco

-Vino

-Aperitivo / Vermouth

¿Vosotros cuál elegiríais?

  • Si habéis elegido agua, os guste o no podéis dar la impresión de inseguridad ya que es la opción fácil. “No me complico, no quiero estar pensando en qué beber y el agua siempre es un acierto”. Pues sí es un acierto, pero lo que no tienes ni idea es que a la persona que tienes delante tuyo le estas creando la misma sensación. La de que no quieres complicarte y depende de qué estés buscando en esa primera cita esta elección puede ser o no la más acertada.
  • Por el contrario al elegir Cerveza denotas que lo que te interesa es empezar fraguando una amistad. Erik Larsson, gerente de marketing de la marca Heineken ha repetido en varias ocasiones que “la mayor parte de los consumidores de cerveza están entre los 21 y los 35 años y esto se explica en que es una bebida social, que se disfruta en reuniones, comidas, situaciones familiares, ligada a momentos con amigos”. Por lo que también es una buena elección si quieres ir en serio con la persona que tienes delante. Es una buena manera de empezar a conocerse.
  • Cuando optáis por un refresco dais a entender que buscáis pasar un buen rato, disfrutar del momento y no pensar en nada más. Los refrescos también nos dicen sobre la otra persona que es posible que se cuide y por eso no ha pedido alcohol y que quiere en todo momento hacer lo posible para disfrutar de la cita.
  • El vino, ese gran desconocido. Muchas personas, a pesar de que le pueda gustar esta bebida, se cohíben al pedirla ya que la percepción que la gente tiene de una persona pidiendo vino es la de alguien que quiere hacerse el interesante. Lamentablemente el mundo del vino esta lleno de snobismo y falsos mitos que hacen que veamos esta bebida como “algo difícil”. Resumiendo si pides vino, la otra persona puede llegar a pensar que vas a intentar emborracharla o que, por el contrario, quieres dártelas de sabiondo. A no ser que sea por consenso no creo que sea una buena elección.
  • Cuando nuestra decisión es un aperitivo o vermouth queremos dejar claro que no estamos muy a gusto y que a ser posible no queremos prolongar mucho la cita, ya que es una bebida para antes de las comidas, por lo que se sobreentiende que no quieres acabar comiendo o cenando con quien tienes delante. Es una buena elección como escapatoria…

Quiero recalcar que, como sommelier, mi elección sería vino, no solo porque es una bebida que bien llevada conquista a cualquiera, además es una manera de empezar a disfrutar de una larga y duradera conversación que de comienzo a algo mejor.