Prueba a fondo: IWC Portugués Calendario Perpetuo

Tuvimos la oportunidad de disfrutar del nuevo IWC Portugués Calendario Perpetuo y os descubrimos sus secretos
[OPINIÓN, FOTOGRAFÍAS y PRECIO]

Es una delicia tener que hablar de este reloj. Lo tuve en mis manos toda una mañana y me costó desprenderme de él casi tanto como de un amor de verano. Desde el punto emotivo no habría que añadir mucho más. Hemos sido el primer medio, tanto escrito como online, en tener acceso a este guardatiempo. Os hablamos del IWC Portugués Calendario Perpetuo Boutique limitado a 500 piezas.

Muchos pensaréis que se me ha ido la olla, porque esta pieza ya existía, y tendréis razón entre comillas, porque en efecto existía pero sólo en materiales preciosos. No quiere decir que se convierta en una compra accesible para el común de los mortales porque seguirá costando en torno a los 25.500€. O sea, sigue siendo de aquellos con bolsillos profundos, pero el hecho de ver complicaciones importantes en relojes de acero es un tema muy de coleccionistas. Y eso, nos encanta.

Reloj IWC Portugués Calendario Perpetuo

Últimamente, ya habíamos visto a IWC montar calendarios perpetuos en relojes de diversa finalidad. Pero desde nuestro punto de vista, es la caja del portugués y su filosofía la que más se adapta. Los diseñadores de Schaffhausen han vuelto a utilizar la caja antigua del Portugués, la que todos tenemos en nuestra mente, a modo de último coletazo. Me da la sensación que no la veremos mucho más.

Pero, ¿y el reloj qué?

Aunque mi tendencia ha sido siempre la de diámetros medios en mi muñeca, y nunca caí en la moda de las paelleras, esta es una pieza grande de 44mm, pero que ni se siente, ni se ve grande como tal, juzgad vosotros mismos en la foto. Pesa muy poco, el acero le quita mucha carga en ese sentido. Se ajusta como un guante y es comodísimo de llevar. Para los que estén pensando en el traje. La verdad es que es un poquito alto, con lo cual sí te gustan los relojes que se meten por debajo de la manga de la camisa, este no es tu tipo para nada. En cambio, si te gusta que tu reloj se vea y que te permita ir casual sin dar el cante, esta sería una opción fantástica. Siguiendo con detalles de la caja, veréis que el fondo es visto, como no podría ser de otra manera en este tipo de piezas.

La maquinaria de manufactura es el fantástico calibre automático con 7 días de reserva de marcha que suele montar IWC en sus piezas gordas. Nada que decir que no se haya dicho ya. Sencillamente una fantástica maquinaria. Además se puede ver a través del fondo el típico cepillado limpio y abierto tan utilizado por la casa de Schaffhausen. Nada que destacar desde el punto de vista estético pero tampoco que criticar.

Calibre automático IWC Portuguese

Resumiendo, estaríamos hablando de una pieza preciosa con un atractivo evidente y no muy difícil de apreciarlo. Posiblemente uno de los calendarios perpetuos más interesantes del mercado.

A destacar: Los más ávidos verán que la ventana de la fase lunar en el Portugués ha existido en dos versiones. Primeramente fue un círculo abierto con la información en ambos hemisferios en simultánea. Esta versión tiene la última opción, donde aparece sólo un semicírculo con la fase lunar en el hemisferio donde estemos, y debajo la marca. Preferimos esta segunda opción desde el punto de vista estético porque limpia la esfera, y ¡de que manera!

Fotografía: Leyser Varela Peña

Características técnicas:

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