Probamos el Ulysse Nardin Executive Skeleton Tourbillon

Agresivo por fuera, delicado por dentro. [Fotos exclusivas]

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La delicadeza y tradición de un tourbillon se mezclan con la deportividad y robustez del titanio en la última pieza que ha pasado por nuestras manos, el Executive Skeleton Tourbillon de Ulysse Nardin, uno de los best sellers de la manufactura suiza.

Una pieza de contrastes, en la que la finura de su tourbillon y su movimiento esqueletizado se mezclan con la contundencia de su caja, consiguiendo un resultado que funciona a la perfección.

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Su caja tiene de unos considerables 45 milímetros de diámetro está realizada en titanio, lo que consigue que, a pesar de su tamaño, resulte un reloj ligero y cómodo de llevar en la muñeca. El bisel cerámico, negro o azul dependiendo de la versión de la que hablemos, refuerza su apariencia deportiva, del mismo modo que lo hacen sus robustas asas y el patrón de fibra de carbono de su correa de piel.

Su esfera, o mejor dicho, la ausencia de ella, permite apreciar el interior del reloj bajo unos contundentes números romanos y un puente con forma rectangular, inspirado en el patrón de las esferas de la colección Executive de la manufactura. Sus agujas, robustasy luminiscentes, siguen la línea deportiva de la caja al mismo tiempo que facilitan la lectura de la hora entre tanto elemento a la vista.

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En el interior de la caja, en cambio, la deportividad deja paso al refinamiento, con una de nuestras complicaciones favoritas; el tourbillon. Su calibre manufactura de carga manual UN-171, latiendo a una frecuencia de 18.000 alternancias por hora y confeccionado con partes de silicio -recordemos que Ulysse Nardin fue pionera en el uso de esta tecnología, allá por 2001, cuenta, además de con el espectacular tourbillon de un minuto, con una reserva de marcha de una semana (170 horas), y resulta totalmente visible gracias a la esfera esqueletizada y al fondo de cristal de zafiro.

Disponible en dos versiones, azul y negro, su etiqueta marca unos razonables de 39.000 euros, una cifra que no está nada mal para una pieza con un calibre esqueletizado y con tourbillon.

Más detalles en la página web de Ulysse Nardin.