Piaget Emperador Coussin Grande Lune
Cuando esta pieza tocó los escaparates del SIHH 2009 dejó prendado a propios y extraños. Ya había sido una osadía que una marca como Piaget, de las usuales garantes del sentido del gusto clásico, optará por una caja de 46,5 mm de diámetro para un reloj de vestir. Si no te haces una idea de que son 46,5mm, no todos tenemos porque estar metidos en materia, te aclararía que marcas como Patek Philippe, o Vacheron Constantin limitan los diámetros de sus relojes más tradicionales a los 39mm, 40mm o como máximo 41mm.
Esta complicación Grande Lune, Moon Phase, o Fases de Luna, está por tanto en concordancia con el tamaño de esta pieza, de la cual hace un año ya hice un post con características. Es por ello, que no me extenderé en la explicación técnica y me acotaré solo a las sensaciones que me dio el reloj.
Apreciación: La pieza de la que disfrutamos fue la acabada en oro blanco, recordad que hay otra referencia en oro amarillo y esfera azul. El precio está alrededor de los 30.000 euros para ambas referencias y se fabrican unas 100 unidades al año, todas enumeradas en el reverso. Cuando compras el reloj, la pieza que probamos tiene dueño, o sea no es de relojería, te dan un código múltiple de letra más dígito para saber cual es tu referencia, y el mes y año fabricación. Piaget es una experiencia en sí mismo, y aunque no es una de las marcas más comerciales, bien se vale el “sambenito” de ser el reloj de la aristocracia.
En este caso optamos por la de oro blanco al considerarla la más clásica. El color de la esfera es precioso, así como el gris grafito del cual está hecho la Luna. El fondo visto hace lo propio con unas pautas Piaget muy marcadas, y como es de costumbre en la casa del Jura suizo se ve una maquinaria muy plana. Los tornillos azules le dan un toque diferenciador, ya sabéis que a mi el azul eléctrico que se usa en relojería me apasiona. Luego en los bordes tiene toda una serie de código donde aparece la serie, la familia, la pureza del oro, la clásica estampa PYG, y el sello de autentificación de materiales suizo. Vamos! Full-equipe.
El reloj es grande en la muñeca, se adapta muy bien, porque es una caja muy cómoda para el tamaño que tiene, porque no es para nada gruesa. Lo veo muy guiado a personas con la muñeca ancha, o personas de mucha estatura que necesiten un reloj clásico pero que no parezcan que se lo ha dejado su hijo. ¿Imaginaros un deportista de 2 metros de altura y de complexión fuerte como se ve con 36mm de reloj en la muñeca? Casi ridículo.
La corona no molesta como podría parecer, porque no es excesivamente grande – los que tiene relojes de aviador con corona de cebolla sabrán a lo que me refiero-. La correa de piel de aligator es muy cómoda así como su sistema de cierra, que se ajusta mediante tornillos. Como se supone en relojes de este nivel todo el cosido ha sido cousu main, y así lo acredita la frase que aparece en el interior del brazalete.
La precisión no pude comprobarla, porque como veis no tiene ni segundero, ni la marca de los segundos, con lo cual es un tema sobre el cual no puedo emitir ningún juicio, sólo nos queda confiar en la 860P, y esperar de ella, lo que se espera de todas las Piaget. Si más preámbulos os dejo con esta delicia de la técnica, que como ya dije en su momento no pasa desapercibida. En palabras de Mecano: Hijo de la luna.








