|
Al igual que todas las palabras provienen de algo, los términos relojeros también tienen su origen. La etimología, pues, gana importancia en los vocablos relojeros. El término reloj procede del latín horologium, aunque tuvo una curiosa historia hasta llegar a su actual forma española. El romance castellano lo toma en la Edad Media del romance catalán "rellotge", que a su vez procede de "arelotge", mucho más parecido al latín que el actual "reloj". El final de la palabra en j, no deja de ser curioso, ya que si procede de relox, en castellano la equis se pronunciaba j, quedando reloj. En castellano, la palabra reloj sirve para designar relojes pequeños y grandes, a diferencia del inglés que tiene "clock" y "watch" y el francés tiene "horologe" y "montre". La palabra hora proviene del latín hora, palabra que a su vez provenía del griego, dónde significa parte del día o intervalo de tiempo. Como vemos, no ha sufrido cambio. El minuto procede del latín minutus, que significa "menudo" que a su vez procede de "menguar". El segundo exactamente igual que el minuto, proviniendo de secundus que a su vez procede de sequi, esto es, seguir. Día procede del latín dies, a través de su forma vulgar, dia. Seguramente, es una de las palabras aportadas a la lengua romance por sus hablantes. La palabra semana proviene del latín septimana, derivada a su vez de septum, esto es, siete. El mes proviene del latín mensis. Aparece en castellano desde sus orígenes y ya figura en el Poema del Mio Cid, primer libro conservado en lengua romance. El año proviene del latín annus. Figura en uno de los primeros textos en castellano, las "Glosas silenses". Todos los vocablos tienen su historia, curioso, ¿verdad? Seguiremos investigando de dónde proceden estos vocablos relojeros. Añadido como favorito (23)
Powered by AkoComment Tweaked Special Edition v.1.4.6 AkoComment © Copyright 2004 by Arthur Konze - www.mamboportal.com All right reserved |