Mi Opinión: Por qué me gusta Hermes y no Louis Vuitton
Hermès es sinónimo de excelencia. Lejos de la banalidad en la que han caído marcas como Louis Vuitton, más enfocadas a incrementar sus ventas a través de productos cada vez más accesibles en precio pero de menor calidad, Hermès sigue apostando por la discreción y el más alto estándar de calidad.
Hay quien dice que sus colecciones son sosas y puede que tengan razón. Pero el no seguir los dictados de las últimas tendencias también tiene su recompensa: una clientela fiel que lo seguirá siendo siempre pase lo que pase.
He de reconocer que si en las últimas temporadas he ido perdiendo interés en las colecciones de Louis Vuitton se debe en gran medida a su asociación con la estética Hip Hop norte-americana. Por favor que no nos hagan pasar por elegantes ni a Pharrell ni a Kanye West, son excelentes músicos pero unos horteras de mucho cuidado y que por comparación con sus colegas salgan mejor parados no significa que sean el nuevo Duque de Windsor.
La elegancia según Louis Vuitton:

Llegados a este punto pensaréis que soy un snob. No os culpo porque seguramente tenéis razón. Pero no son una ni dos personas que me han hecho saber que desde un tiempo a esta parte han dejado de adquirir los productos de estas marcas.
Os tengo que confesar que echo de menos la época en que las hoy grandes multinacionales eran pequeños “atelieres” en París, Londres o Milán. Donde las cuentas de resultados no eran más que unas pequeñas anotaciones a pluma en un libro de pedidos y que la única publicidad era el trabajo excepcional.
Os animo también a que visitéis los artículos sobre las zapatillas Quicker de Hermès que han escrito en Tenerclase y Embelezzia. Una excelente opción para los que gusten del estilo sport.
Me despido de vosotros,
Edouard de Villefort