Escrito por Fernando de Páramo y Luis Pichó Querchfeld Martes 09 de Febrero de 2010 00:00
Desde que el Mercedes 300 SL fue presentado en el salón de Nueva York en 1954 no dejó indiferente a nadie. Nacía, entonces, un superdeportivo que pasaría a la historia como el “alas de gaviota” por su característica forma de abrir sus puertas como un pájaro de aluminio a punto de echar a volar. Las líneas elegante y deportiva comulgaban a la perfección en esta máquina bautizada en la época como el widowmaker (fabricante de viudas) por la cantidad de conductores que intentaron levantar un vuelo tan solo posible en sus sueños.
Pero una máquina como esta no podía caer en el olvido, por eso Mercedes ha querido hacer resurgir de sus cenizas al mítico 300 SL con un nuevo modelo: el SLS AMG, con un motor de 6.3 cc y 571 cv bajo el capó. Este bisnieto del “alas de gaviota” comparte, además de sus ansias de volar, una estética retro y deportiva adaptada a las exigencias de hoy en día. Lejos quedan los 2.995 cc del 300 SL ya que el actual SLS AMG alcanza los 318 km/h emitiendo un sonido inconfundible para los oídos más expertos.




Como decía el gran golfista Bobby Jones: “El golf es el único juego que se hace más difícil cuanto más lo juegas” y no se equivocaba el maestro, sin duda, la adicción al golf es uno de esos vicios sanos que tienen algunos y de los que es muy difícil desprenderse. 



