Los Tudor Submariner – Parte I

Nunca más en la sombra de Rolex

Tudor Submariner 7922

Los Tudor Submariner cuentan con más de cuarenta años de historia. Han evolucionado a la par que su “hermano” mayor, el Rolex Submariner, y ciertamente tienen poco que envidiarle. Han contado con más simpatizantes que detractores, aunque hay quien los tilda de Rolex de segunda. A pesar de ello hay que reconocer que tras la marca Tudor se esconden unos estándares de calidad al nivel de Rolex. A día de hoy y tras la fiebre generada por los Rolex deportivos vintage a principios de los años 2000, los coleccionistas empezaron a prestarle atención a los Tudor Submariner como la opción tangible. En la actualidad, estos relojes, aunque a diferentes precios que Rolex, llaman la atención a coleccionistas y amantes de los guardatiempos con igual afán que a su hermano de la corona. A continuación os dejamos con una leyenda del submarinismo profesional.

Su fundador: Hans Wildorf

A pesar de su origen alemán como ya explicamos aquí, Hans Wildorf, influenciado por sus años de estancia en Londres, crearía también la marca Tudor, en honor a la dinastía inglesa de los Tudor y con la voluntad de ofrecer al público relojes de calidad a precios más asequibles.Durante sus más de cincuenta años de historia, Tudor ha creado más de veinte modelos distintos de Submariner y han sacado provecho de las mejoras y modificaciones de su “hermano” mayor, el Rolex Submariner. Además han sido proveedores de la Marina Francesa y aunque su fisonomía y modelos no hayan variado demasiado desde los años sesenta sí se han sabido adaptar a las exigencias de su público. Vamos a desgranar toda esta historia de manera que sea de fácil digestión, para eso estamos nosotros.

Su aparición: la década de los 50 y la referencia Tudor Oyster Prince 7922

El primer modelo fue lanzado en 1954 con una fisonomía muy similar al Rolex Submariner de 1953. Fue el modelos 7922 con caja sin protección de la corona y con bisel giratorio bidireccional. La manecilla de las horas ya era tipo “Mercedes”. En el modelo más primitivo tanto la corona como fondo eran roscados y el cristal de material acrílico. Su hermeticidad estaba garantizada hasta los 100 metros.

Tudor Submariner 7922

Tudor Submariner 7922

La Tudor Oyster 7923 – sencillamente la referencia más exitosa a nivel de coleccionista.

Esta segunda referencia es de las raras de verdad, la 7923. Apareció en 1955, y era bien diferente de la predecesora por varios motivos, y ahí esta su status de “reloj importante”. Pero, ¿qué tiene de raro este reloj? Nada más y nada menos que la única referencia de la historia de Montres Rolex SAcon calibre MANUAL (incluye a Tudor Submariner y Rolex Submariner). Si os fijáis en la inscripción a las 6h, no aparece ni selfwinding ni rotor, y el esquema de metros es en color rojo. Otro detalle interesantísimo es que las agujas son ya no son tipo “Mercedes”sino que tiene el estilo bastón.

Un reloj que pasará a la historia por ser el que provocara que fuese el reloj Tudor más caro jamás vendido públicamente (sin ninguna casa de subastas por medio ni dealer alguno). Fue en eBay, y se vendió por $99.999. Pero no sólo eso, este reloj fue la inspiración del Black Bay 7923 “Unique piece” que se subastó en 2015 en la Only Watch del citado año. Nada más y nada menos que por $350.000. Y es que tener la posibilidad de comprar un reloj desarrollado por los ginebrinos en calidad de pieza única es algo muy inusual.

Tudor Submariner 7923

Tudor Submariner 7923

El Tudor Submariner 7924 o “Big Crown”

En el modelo posterior, el 7924, la corona roscada aumentó de tamaño (grabada brevet) y el nivel de resistencia se elevó hasta los 200 metros. Este último nivel se mantendrá como máximo en todos los modelos Tudor Submariner. Lo que le da a esta referencia cierto glamour intrínseco de primero. Es además interesante como se le cambia el cristal y se opta por un plexiglas estilo tropic con forma abombada para aguantar más exitosamente las presiones a las que se veía sometido. Es un reloj que vuelve a las agujas “Mercedes” y además marca en el bisel los 15 primeros minutos, algo que los anteriores no tenían.

Tudor Submariner Small Crown ref. 7924

Tudor Submariner Small Crown ref. 7924

Calibres: la gran diferencia con su homónimo de Rolex.

Todos ellos equipaban bisel negro bidireccional sin sistema de trinquete y lucían en su
esfera negra la Rosa como símbolo de la marca y emblema de los Tudor. En su interior latía un calibre Tudor 390 (excepto el 7923) con 17 rubís derivado del calibre Valjoux 722. El brazalete, ribeteado, estaba fabricado en acero como el que equipaba a los primeros Rolex Submariner.

Calibre Tudor Submariner 7922

Calibre Tudor Submariner 7922

En el año 1959 aparece lo que para muchos es un sinónimo de la robustez de las cajas de los relojes deportivos, ya sea para submarinismo, como para cualquier tipo de actividad dinámica. Se trata de los protectores de la corona. O sea, esos dos extensiones de la caja para resguardar la corona. Aunque para nosotros pueda parecer alguna cosa nimia, estamos hablando de que este detalle te puede salvar un reloj del desastre. El resto de componentes se mantenía: manecillas, cristal, ausencia de calendario, cristal de hesalite y seguía viéndose en la esfera Rotor Self-winding y la rosa como símbolo de la marca. A continuación os dejamos con la foto del reloj en cuestión y el detallazo del “guardacoronas”. En próximas semanas os traeremos la evolución de este reloj en los años 60. Una década con varias transformaciones tanto de calibres como de concepción general de la referencia.

Tudor Submariner 7928 "Crown Guards"

Tudor Submariner 7928 “Crown Guards”

 

 

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