Hermès Arceau Chrono Titane

¿Hermès haciendo un reloj deportivo? Pues sí.

Cuando hablamos de la maison francesa Hermès, generalmente nos vienen a la mente tres cosas; cinturones, corbatas y, cómo no, pañuelos. Bueno, que sean cuatro cosas, si contamos el bolso Birkin por el que suspiran nuestras respectivas novias o mujeres. Y es que sus icónicas H’s, en cualquiera de sus formas, ya sea en una hebilla o en el estampado de una corbata, siempre son sinónimo de lujo y distinción.

No obstante, de un tiempo a esta parte, la maison también ha puesto grandes esfuerzos en su colección relojera, como también lo han hecho muchas de las consideradas firmas de lujo -no hay más que ver el Tambour Flying Tourbillon de Louis Vuitton– , y casi siempre con un nombre propio; Arceau.

El icónico modelo, diseñado por el director artístico de Hermès Henri d’Origny en 1978 y buque insignia de la colección relojera de la firma desde entonces, nos presentará su versión más deportiva de cara al próximo Salón Internacional de Alta Relojería de Ginebra; el nuevo Arceau Chrono Titane.

El titanio debuta en la colección Arceau

En su propio nombre encontramos las dos características que lo diferencia del resto de la familia Arceau; cronógrafo -no es el primero de la colección, pero desde luego no es habitual- y titanio. Y es que la icónica caja del Arceau, con sus reconocibles asas asímetricas inspiradas en unos estribos, recurre al titanio arenado para sus generosos -sobre todo para Hermès- 41 milímetros.

La esfera también abandona su plateado opalino habitual para recurrir al negro galvanizado, con los clásicos índices arábigos en cursiva pintados en blanco, y detalles en rojo que le aportan un aire más deportivo. El pequeño segundero, situado a las 3 horas, está rodeado por un anillo de un gris del mismo color de la caja, mientras que el contador de 30 minutos y el de 12 horas mantienen el negro pero destacan sobre el acabado mate de la esfera.

Aunque Hermès manufactura sus propios movimiento, lógico teniendo en cuenta que tiene el 25% de Vaucher Manufacture Fleurier, no cuenta con un movimiento de cronógrafo y, por tanto, no lo a hecho en esta pieza, que recurre a un movimiento automático con 37 rubíes y 42 horas de reserva de marcha. Por el momento, no se ha especificado nada más acerca del calibre. Tendremos que esperar a fechas cercanas a la próxima edición del SIHH, en enero.

Disponible con dos correas diferentes, una de piel de ternera Barénia marrón -la habitual en Hermès- y otra, mucho más deportiva, negra y con relieve de inspiración automovilística, que armoniza mejor con el resto del conjunto.

Llegará a las boutiques de la firma el próximo mes de marzo y su precio es de 4.200 euros.